Solo sé hoy que este lugar se sentía como estar a salvo,
tener a donde ir,
a donde volver,
sé hoy lo que sentía ayer,
y no sé que sentiré mañana.
Solo sé que todo llegó después de una larga tormenta,
algo de tranquilidad, de paz,
algo, solo un poco,
y hoy es solo pasado,
cajas todo alrrededor,
pero eso fue este lugar alguna vez para mí,
estar a salvo del frío, del dolor, del miedo,
de los gritos,
estar a salvo...
Tengo que encontrar un nuevo lugar donde poder sentirme así,
tengo que buscar, tiene que existir,
debe esta esperándome en algún sitio,
ahora todo es tan frío, y no hay a que aferrarse, ni donde esconderse,
esta es la realidad,
no encuentro alguna cueva donde ocultarme aunque más no sea por algunos instantes,
todo es incierto, más incierto que antes, quizás,
paso mucho tiempo, y pasaron muchas cosas,
y aún estoy aquí, en mi palabras,
son lo que tengo,
es lo que soy,
las palabras que voy derramando en mi camnio hacia no sé donde,
y ellas son lo que me va llevando,
no hay nada más...
Alguna vez este lugar fue un lugar donde estar a salvo,
pero hoy desperté sin esperanza, y no sé si puede haber más vacío que ese,
no sé que paso estoy a punto de dar,
ni sé que será mañana o el día que le sigue,
ni como haré para seguir, y para parar,
quisiera volver el tiempo y poder cambiar el día,
pero no puedo,
todo está planeado, todo está pensado,
y no queda ya más por pensar,
solo por hacer, estar, ver, escuchar, y permanecer,
mantenerse con vida,
seguir respirando,
pasar la noche, como tantas otras veces,
no tengo a que aferrarme, todo está guardado en algún lugar,
y gracias a este lugar pude volver a sentir,
y aceptar que soy esta,
algo de mí ha de permanecer aquí, tiene que ser así,
entre estas paredes,
entre sus ventanas, y esta calle,
esa escalera, esa puerta, algo de mí estará aquí,
es algo que no puedo empaquetar,
que no puedo llevarme, aunque esté conmigo,
y la contradicción se hace carne,
se hace hueco, se hace emoción,
alguna vez este fue mi lugar,
el lugar a donde volver, en donde estar,
mi casa, mi hogar,
y hoy es el pasado,
no sé como saber lo que sé, y olvidar, y seguir,
y partir, y volver a regresar a otro lugar,
no sé si podré aprender,
no sé si quiero,
duele el tiempo,
duele tu ausencia,
duele la distancia, el silencio y cada recuerdo que regresa sin espacio,
duelen los días, las noches, el frío,
duele el amor,
duele amanecer y saber lo que sé,
duele no tenerte cerca, no sentirte al lado,
duele el vacío, la falta,
y ya no tener fuerzas,
duele no saber como seguir, y seguir,
se desvanece mi fe y no sé si podré hacer lo que se supone,
todos necesitamos un lugar a donde volver,
y sentir que la tormenta queda afuera,
duelen los ecos de las lágrimas que darramo y de las que quedan dentro de mí,
guardo alguna plegaria,
y se escapan los suspiros,
no queda ni un susurro,
pero algo de mí permanece aquí...
martes, 19 de mayo de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
Aferrarse
Aferrarse a algo o caerse,
aferrarse a un puente movedizo, a una montaña rusa,
a lo incierto de la locura,
aferrarse a algo...
Alguien...
aferrarse a alguien que no está,
que es pero se va,
cuesta seguir, cuesta creer y mantener la fé,
cuesta aferrarse y cuesta soltarse y tal vez saltar...
Equilibristas de emociones sin red,
equilibrista, aferrándome a lo que queda de mí, a quien creo que alguna vez fuí,
aferrándome,
aterrándome,
aferrarme al destino, al amor, a la fe,
aunque los miedos sigan allí soplando en los silencios,
en las distancias,
y encontrar un mensaje de comprensión pueda significar tanto,
tanto que casi me deja sin palabras...
Aferrarse aunque siga allí la sombra del miedo a caerse,
aferrarse aunque todo todo esté en constante movimiento como un mareo de una borrachera mal habida,
aferrarse a una realidad inventada para no caer,
aferrarse a un sueño y a un deseo que se desvanecen a cada paso,
aferrarse aunque nada parezca tener un destino y el camino también se mueva vertiginosamente,
aferrarme a tus palabras, a tus silencios, a tu poesía,
aferrarme a las canciones que aprendí a cantar, y a las rimas que aprendí a construir aunque se acaben, aunque no alcancen, aunque caduquen y desaparezcan entre cortinas de humo,
aferrarme a la pasión que sobrevive a tanta realidad cierta,
a lo que quede de esa emoción,
me estoy aferrando, puedo decir aca amiga,
me estoy aferrando con todas mis fuerzas, tan fuerte como puedo,
me estoy agarrando con uñas y dientes a algo que desconozco y que estuvo siempre,
me aferro a tu distante cercanía repentina,
me aferro a tu inmensa confesión hecha rima,
me aferro como puedo, con lo que me queda de energía,
y me olvido para no saber cuán duro es,
cuanto tiempo me lleva,
para no pensar a donde volver, ni a donde ir, ni que hacer,
hago equilibrio en el vértigo,
siempre me dieron impresión los equilibristas,
pero este es el juego,
aferrarse a algo, a lo que sea que este ahí,
para creer, para seguir, solo por hoy, solo por hoy,
hoy me aferro a tus palabras virtuales y ciertas,
hoy me aferro a tus palabras y mañana veré que encuentro para hacer equilibrio,
entre tanto me olvido, entre tanto me duermo,
me aferro a la anestecia que encontré para no sufrir más de lo que sufro,
pero no hay mejor alimento para el alma que la compañía, aún en la absurda distancia...
aferrarse a un puente movedizo, a una montaña rusa,
a lo incierto de la locura,
aferrarse a algo...
Alguien...
aferrarse a alguien que no está,
que es pero se va,
cuesta seguir, cuesta creer y mantener la fé,
cuesta aferrarse y cuesta soltarse y tal vez saltar...
Equilibristas de emociones sin red,
equilibrista, aferrándome a lo que queda de mí, a quien creo que alguna vez fuí,
aferrándome,
aterrándome,
aferrarme al destino, al amor, a la fe,
aunque los miedos sigan allí soplando en los silencios,
en las distancias,
y encontrar un mensaje de comprensión pueda significar tanto,
tanto que casi me deja sin palabras...
Aferrarse aunque siga allí la sombra del miedo a caerse,
aferrarse aunque todo todo esté en constante movimiento como un mareo de una borrachera mal habida,
aferrarse a una realidad inventada para no caer,
aferrarse a un sueño y a un deseo que se desvanecen a cada paso,
aferrarse aunque nada parezca tener un destino y el camino también se mueva vertiginosamente,
aferrarme a tus palabras, a tus silencios, a tu poesía,
aferrarme a las canciones que aprendí a cantar, y a las rimas que aprendí a construir aunque se acaben, aunque no alcancen, aunque caduquen y desaparezcan entre cortinas de humo,
aferrarme a la pasión que sobrevive a tanta realidad cierta,
a lo que quede de esa emoción,
me estoy aferrando, puedo decir aca amiga,
me estoy aferrando con todas mis fuerzas, tan fuerte como puedo,
me estoy agarrando con uñas y dientes a algo que desconozco y que estuvo siempre,
me aferro a tu distante cercanía repentina,
me aferro a tu inmensa confesión hecha rima,
me aferro como puedo, con lo que me queda de energía,
y me olvido para no saber cuán duro es,
cuanto tiempo me lleva,
para no pensar a donde volver, ni a donde ir, ni que hacer,
hago equilibrio en el vértigo,
siempre me dieron impresión los equilibristas,
pero este es el juego,
aferrarse a algo, a lo que sea que este ahí,
para creer, para seguir, solo por hoy, solo por hoy,
hoy me aferro a tus palabras virtuales y ciertas,
hoy me aferro a tus palabras y mañana veré que encuentro para hacer equilibrio,
entre tanto me olvido, entre tanto me duermo,
me aferro a la anestecia que encontré para no sufrir más de lo que sufro,
pero no hay mejor alimento para el alma que la compañía, aún en la absurda distancia...
jueves, 14 de mayo de 2009
A vos
A vos, porque necesito hablarte y no estás,
a vos, te quiero,
a vos, perdón,
a vos...
Y en tus ojos dulces y lejos,
toda la ternura que no sé escribir,
y en tus manos fuertes y ciertas,
todo el amor que no sé hacer...
A vos cada palabra y cada silencio,
cada rima, y cada pausa,
a vos, cada secreto y cada misterio,
muchas lágrimas y algún lamento,
un susurro, te espero, a vos,
te esperé tanto tiempo,
te aguardo en silencio o rodeada de ruidos ajenos y absurdos,
a vos, el único amor, el sincero,
a vos, mis poesías, mis deseos, mis pasiones, y todas mis locuras,
te tocan a vos, y a veces no sabés que hacer con eso,
y a veces no sé que hacer con vos,
porque seguís ahí, del otro lado del teléfono o frente a mis ojos,
reteniéndome, aguardándome,
esperándome, desde entonces y hasta hoy,
el más cierto,
porque no me dejás ir,
porque me abrazás aún en la distancia,
porque puedo oír tu corazón latir,
y suspiro por los dos,
a vos, perdón,
a vos, te quiero.
Te quiero a vos.
a vos, te quiero,
a vos, perdón,
a vos...
Y en tus ojos dulces y lejos,
toda la ternura que no sé escribir,
y en tus manos fuertes y ciertas,
todo el amor que no sé hacer...
A vos cada palabra y cada silencio,
cada rima, y cada pausa,
a vos, cada secreto y cada misterio,
muchas lágrimas y algún lamento,
un susurro, te espero, a vos,
te esperé tanto tiempo,
te aguardo en silencio o rodeada de ruidos ajenos y absurdos,
a vos, el único amor, el sincero,
a vos, mis poesías, mis deseos, mis pasiones, y todas mis locuras,
te tocan a vos, y a veces no sabés que hacer con eso,
y a veces no sé que hacer con vos,
porque seguís ahí, del otro lado del teléfono o frente a mis ojos,
reteniéndome, aguardándome,
esperándome, desde entonces y hasta hoy,
el más cierto,
porque no me dejás ir,
porque me abrazás aún en la distancia,
porque puedo oír tu corazón latir,
y suspiro por los dos,
a vos, perdón,
a vos, te quiero.
Te quiero a vos.
martes, 12 de mayo de 2009
Quizás aún
Quizás haya aún algo que decir de todo esto...
Que me cuestan los cambios, quizás,
que me duele el alma del miedo,
que no sé que ocurrió ni como llegué hasta acá,
que me faltan tantas respuestas que creí que ya no quería encontrar...
Quizás aún haya algo que decir de todo esto...
Hoy me pongo nerviosa hasta de escribir,
me sobresalta cualquier ruido,
y cualquier silencio,
quiero negar que pasa el tiempo y todo llega,
quiero olvidar lo inolvidable,
y recordar lo ya olvidado,
porque aún no aprendí a llegar al nuevo destino,
porque aún no he recorrido esa distancia,
y cada vez que vuelvo a recordar donde estoy y donde he estado hay una elipsis en el tiempo...
No comprendo lo acontencido,
ni lo errado ni lo aprendido,
y solo resta llegar al día, a la noche,
y entonces conocer el nuevo sentiemiento para el cual no me he preparado,
no hay canción en las palabras, ni rimas, ni versos, ni sueños,
pero quizás aún reste decir algo de todo esto,
algo que intento encontrar en el silencio de esta calle, y en sus ruidos,
en los sonidos de estos años transcurridos,
y del pasado que regresa de vez en cuando para recordarnos que estamos vivos,
y yo hoy no sé que hacer con ese recuerdo y esta realidad,
no sé como seguir,
no encuentro un lugar donde me halle en medio de tanta incertidumbre,
los lugares donde he estado ya no son míos, ya no alcanzan,
y probablemente no desee una palabra de consuelo o de ánimo,
sinó más bien olvidar y no saber lo que sé,
y no pensar mas que en correr lejos lejos, una vez más,
pero quizás aún resta decir algo de todo esto, y no sé por donde empezar...
Si fueron los tiempos de más locura,
si fue el amor o la amistad,
si fue ser grande, ser distinta,
si fue estar más cerca o más lejos de aquella realidad,
aún restan palabras y quedan emociones,
laten sentimientos que no se pueden derramar en canciones...
Si fueron los acordes de tu guitarra o de la mía,
o las estrofas de viejas canciones desconocidas,
si fueron aquellos sueños o aquellos despertares solitarios,
si fueron los días o fueron las noches,
si es esta calle o podría haber sido cualquier otra,
si fue la historia acontecida, la forma o la abstracta pintura que hoy cuelga de un cuarto que ya no es mío, que quizás nunca lo ha sido,
pero soy yo quien derramó esos colores alguna vez, por algún motivo,
y hoy busco algo que reste por decir antes de partir,
hoy busco de nuevo alguna respuesta, algún sentido,
y no encuentro más que algunos miedos y estas palabras que intentan y no logran,
que laten y no viven,
que gritan y no lloran,
palabras que solo vuelan bajo hacia algún nido que no encuentran,
como yo no hallo un lugar donde reposar y poder respirar y seguir,
porque ni aún a su lado he de estar para poder creer en volver a soñar,
a veces duelen tanto algunas cosas que no resta nada por decir para poder aliviar la pena,
y acallar ese sentiemiento que no sé describir...
Que me cuestan los cambios, quizás,
que me duele el alma del miedo,
que no sé que ocurrió ni como llegué hasta acá,
que me faltan tantas respuestas que creí que ya no quería encontrar...
Quizás aún haya algo que decir de todo esto...
Hoy me pongo nerviosa hasta de escribir,
me sobresalta cualquier ruido,
y cualquier silencio,
quiero negar que pasa el tiempo y todo llega,
quiero olvidar lo inolvidable,
y recordar lo ya olvidado,
porque aún no aprendí a llegar al nuevo destino,
porque aún no he recorrido esa distancia,
y cada vez que vuelvo a recordar donde estoy y donde he estado hay una elipsis en el tiempo...
No comprendo lo acontencido,
ni lo errado ni lo aprendido,
y solo resta llegar al día, a la noche,
y entonces conocer el nuevo sentiemiento para el cual no me he preparado,
no hay canción en las palabras, ni rimas, ni versos, ni sueños,
pero quizás aún reste decir algo de todo esto,
algo que intento encontrar en el silencio de esta calle, y en sus ruidos,
en los sonidos de estos años transcurridos,
y del pasado que regresa de vez en cuando para recordarnos que estamos vivos,
y yo hoy no sé que hacer con ese recuerdo y esta realidad,
no sé como seguir,
no encuentro un lugar donde me halle en medio de tanta incertidumbre,
los lugares donde he estado ya no son míos, ya no alcanzan,
y probablemente no desee una palabra de consuelo o de ánimo,
sinó más bien olvidar y no saber lo que sé,
y no pensar mas que en correr lejos lejos, una vez más,
pero quizás aún resta decir algo de todo esto, y no sé por donde empezar...
Si fueron los tiempos de más locura,
si fue el amor o la amistad,
si fue ser grande, ser distinta,
si fue estar más cerca o más lejos de aquella realidad,
aún restan palabras y quedan emociones,
laten sentimientos que no se pueden derramar en canciones...
Si fueron los acordes de tu guitarra o de la mía,
o las estrofas de viejas canciones desconocidas,
si fueron aquellos sueños o aquellos despertares solitarios,
si fueron los días o fueron las noches,
si es esta calle o podría haber sido cualquier otra,
si fue la historia acontecida, la forma o la abstracta pintura que hoy cuelga de un cuarto que ya no es mío, que quizás nunca lo ha sido,
pero soy yo quien derramó esos colores alguna vez, por algún motivo,
y hoy busco algo que reste por decir antes de partir,
hoy busco de nuevo alguna respuesta, algún sentido,
y no encuentro más que algunos miedos y estas palabras que intentan y no logran,
que laten y no viven,
que gritan y no lloran,
palabras que solo vuelan bajo hacia algún nido que no encuentran,
como yo no hallo un lugar donde reposar y poder respirar y seguir,
porque ni aún a su lado he de estar para poder creer en volver a soñar,
a veces duelen tanto algunas cosas que no resta nada por decir para poder aliviar la pena,
y acallar ese sentiemiento que no sé describir...
jueves, 30 de abril de 2009
Ultimas semanas
Se acercan esos pasos desconocidos y estrepitosos que hasta el día de hoy no sé describir.
Se acercan los instantes inciertos, desconocidos, que no sé si quiero descubrir,
y aún así, se acercan.
Son estas últimas semanas, últimos funciones de ficciones ya casi viejas,
añejadas como vino que no sé si quiero probar...
Y en mi paladar su gusto amargo, su gusto fuerte,
y en mis silencios todas las lágrimas y los instantes que se fueron, aunque están a punto de volver a irse de nuevo,
y en cada cuarto algo va cambiando,
o será la luz de la noche, o el silencio del día,
cada paso se acerca,
cada vez falta menos,
son las últimas semanas de esas semanas que no sé como comenzaron,
pero fue algo así...
Y se van yendo los murmullos de los recuerdos y el repicar de las lágrimas que cayeron una y otra vez en este suelo,
se secaron algunas heridas, y otras resultaron estar sangrando de nuevo,
y acá estoy, y no sé bien donde es,
y acá es, donde me acostumbré.
No sé partir, ni sé decir adiós,
debería aprender, pero prefiero que todo sea más fácil aunque más doloroso,
y esta soy yo,
en la soledad de las últimas semanas junto a la sombra de estas luces y al ruidoso silencio de esta calle en la que aprendí a vivir en un primer piso,
donde me lleve el camino,
sí sé temer, no sé si hoy temo o es solo la nostalgia y la tristeza de tener que aprender otro nuevo camino para volver, para llegar, para partir,
parece que hay un solo lugar al que siempre he de volver,
allí me espera y permanece el pasado junto al presente y al siempre,
allí, junto a lo no resuelto, junto a lo no dicho, junto al secreto y al olvido,
donde sopla el viento que se lleva las distancias, y canta mi poesía en un suspiro...
Se acercan los instantes inciertos, desconocidos, que no sé si quiero descubrir,
y aún así, se acercan.
Son estas últimas semanas, últimos funciones de ficciones ya casi viejas,
añejadas como vino que no sé si quiero probar...
Y en mi paladar su gusto amargo, su gusto fuerte,
y en mis silencios todas las lágrimas y los instantes que se fueron, aunque están a punto de volver a irse de nuevo,
y en cada cuarto algo va cambiando,
o será la luz de la noche, o el silencio del día,
cada paso se acerca,
cada vez falta menos,
son las últimas semanas de esas semanas que no sé como comenzaron,
pero fue algo así...
Y se van yendo los murmullos de los recuerdos y el repicar de las lágrimas que cayeron una y otra vez en este suelo,
se secaron algunas heridas, y otras resultaron estar sangrando de nuevo,
y acá estoy, y no sé bien donde es,
y acá es, donde me acostumbré.
No sé partir, ni sé decir adiós,
debería aprender, pero prefiero que todo sea más fácil aunque más doloroso,
y esta soy yo,
en la soledad de las últimas semanas junto a la sombra de estas luces y al ruidoso silencio de esta calle en la que aprendí a vivir en un primer piso,
donde me lleve el camino,
sí sé temer, no sé si hoy temo o es solo la nostalgia y la tristeza de tener que aprender otro nuevo camino para volver, para llegar, para partir,
parece que hay un solo lugar al que siempre he de volver,
allí me espera y permanece el pasado junto al presente y al siempre,
allí, junto a lo no resuelto, junto a lo no dicho, junto al secreto y al olvido,
donde sopla el viento que se lleva las distancias, y canta mi poesía en un suspiro...
lunes, 30 de marzo de 2009
En el cansancio
Va cayendo por todas partes y queda todo desparramado,
estoy flotando en el cansancio de esta nueva noche,
de esta otra noche,
no sé cuantas más habrá así en este lugar,
aprovecho para derramarla en palabras,
aprovecho para revivir entre silencios y sueños aún no dormidos...
En el cansancio flota mi poesía,
y entre las luces aún dibujadas puedo encontrar alguna melodía a veces un tanto absurda,
la sonoridad de las rimas,
no encuentro el sentido,
pero sigo, quizás a contramano, a contratiempo,
a contraluz...
Se callan las voces que pueblan mis mundos,
se adormecen los fantasmas que rondan las sombras,
y aún titilan las luces que brillan a lo lejos,
he de llegar allí, he de llegar algún día,
donde brillan las estrellas, donde mueren los gritos y se secan los silencios,
he de llegar a vos...
A la distancia,
en los tiempos que aún no supe construir,
en los espacios que aún no puedo encontrar,
yacen esas palabras que aún no he logrado escribir,
y encandilan en algún atardecer que no sé vislumbrar...
Te aguarda mi sonrisa infinita,
mi llanto desconocido pero consolado,
te aguardan las más bellas rimas,
los más ansiados versos,
me aguarda mi más ansiado momento,
algún día, en algún lugar...
Y en el cansancio veo caer las realidades,
veo brotar los sueños,
veo nadar las esperanzas contra la marea,
contra los vientos y las tormentas más fuertes,
veo revivir los más viejos lamentos,
y los más bellos momentos,
todo junto, todo al mismo tiempo,
veo desvanecerse las miserias y las ilusiones,
todo junto, todo en al mismo tiempo,
y veo correrse las cortinas,
comenzará otra función de otra ficción hecha de realidad,
pura realidad y mentira,
de la más pura sepa,
sepa saber disculpar tanta alegoría,
y podré seguir escribiendo,
todo junto, todo al mismo tiempo...
En el cansancio de otro día junto a otra noche y otro instante iluminado pero oscuro,
yacen las poesías más absurdas,
y las palabras más justas y ajustadas,
para poder caer finalmente en el sueño que no se sueña más que a la distancia del amanecer,
esperando por otro tiempo, siempre otro tiempo,
en donde todo sea diferente,
y aún en el cansancio, puedo vislumbrar una mirada,
tu mirada,
todo gira alrrededor en el mientras tanto que dura la distancia,
en el cansancio flotan estas palabras que aprovecho a derramar,
nunca nadie sabe ni puede saber que pasará mañana,
será eso bueno, será eso malo,
será eso acaso,
será lo que es, lo que fue y pasó, y lo que aún sigue siendo,
palabras derramadas, desde la noche,
desde las velas en alguna época derretidas,
hoy apagadas,
desde el cansancio las palabras de la noche,
de otra noche,
desde el cansancio el misterio que ocultan las palabras acalladas,
y los secretos no bien memorizadas,
guardo un suspiro por vos,
y uno para mí,
esta noche, una más,
esas noches, donde estarán...
estoy flotando en el cansancio de esta nueva noche,
de esta otra noche,
no sé cuantas más habrá así en este lugar,
aprovecho para derramarla en palabras,
aprovecho para revivir entre silencios y sueños aún no dormidos...
En el cansancio flota mi poesía,
y entre las luces aún dibujadas puedo encontrar alguna melodía a veces un tanto absurda,
la sonoridad de las rimas,
no encuentro el sentido,
pero sigo, quizás a contramano, a contratiempo,
a contraluz...
Se callan las voces que pueblan mis mundos,
se adormecen los fantasmas que rondan las sombras,
y aún titilan las luces que brillan a lo lejos,
he de llegar allí, he de llegar algún día,
donde brillan las estrellas, donde mueren los gritos y se secan los silencios,
he de llegar a vos...
A la distancia,
en los tiempos que aún no supe construir,
en los espacios que aún no puedo encontrar,
yacen esas palabras que aún no he logrado escribir,
y encandilan en algún atardecer que no sé vislumbrar...
Te aguarda mi sonrisa infinita,
mi llanto desconocido pero consolado,
te aguardan las más bellas rimas,
los más ansiados versos,
me aguarda mi más ansiado momento,
algún día, en algún lugar...
Y en el cansancio veo caer las realidades,
veo brotar los sueños,
veo nadar las esperanzas contra la marea,
contra los vientos y las tormentas más fuertes,
veo revivir los más viejos lamentos,
y los más bellos momentos,
todo junto, todo al mismo tiempo,
veo desvanecerse las miserias y las ilusiones,
todo junto, todo en al mismo tiempo,
y veo correrse las cortinas,
comenzará otra función de otra ficción hecha de realidad,
pura realidad y mentira,
de la más pura sepa,
sepa saber disculpar tanta alegoría,
y podré seguir escribiendo,
todo junto, todo al mismo tiempo...
En el cansancio de otro día junto a otra noche y otro instante iluminado pero oscuro,
yacen las poesías más absurdas,
y las palabras más justas y ajustadas,
para poder caer finalmente en el sueño que no se sueña más que a la distancia del amanecer,
esperando por otro tiempo, siempre otro tiempo,
en donde todo sea diferente,
y aún en el cansancio, puedo vislumbrar una mirada,
tu mirada,
todo gira alrrededor en el mientras tanto que dura la distancia,
en el cansancio flotan estas palabras que aprovecho a derramar,
nunca nadie sabe ni puede saber que pasará mañana,
será eso bueno, será eso malo,
será eso acaso,
será lo que es, lo que fue y pasó, y lo que aún sigue siendo,
palabras derramadas, desde la noche,
desde las velas en alguna época derretidas,
hoy apagadas,
desde el cansancio las palabras de la noche,
de otra noche,
desde el cansancio el misterio que ocultan las palabras acalladas,
y los secretos no bien memorizadas,
guardo un suspiro por vos,
y uno para mí,
esta noche, una más,
esas noches, donde estarán...
martes, 10 de marzo de 2009
Paralisa
Paralisa, así pensaba que se llamaba,
porqué será?
Solo hoy me lo pregunto...
En todo caso, sería paraliza, para que tuviera algún sentido correcto,
como la ortografía...
Sentido correcto,
sé que no existe tal cosa,
ni tal melodía,
es Para Elisa,
y no me importa,
ese teclado que sé tocar, además del que me hace escribir palabras,
paralisa,
sin sentido,
paraliza, mi dolor,
mis palabras, mis silencios, estos ruidos tan perfectos,
acostumbrada a lo incorrecto,
aprendí mal el nombre de la única melodía que más o menos sé tocar en ese viejo piano,
la vida es una moneda,
una hoja en blanco,
un piano desafinado,
diez dedos largos y flacos, y un manojo de palabras,
solo se trata de vivir...
Mis dedos, mis diez dedos largos y flacos,
podría haber sido pianista,
eso dicen de mis dedos cuando nací,
eran largos,
como ahora,
llego a las octavas, quizás a alguna novena,
paralisa,
Para Elisa,
paraliza...
Juego de palabras, juego de sentido,
juego?
juego en esta noche, porque me pregunto por acertijos absurdos,
por incertidumbres del pasado,
la infancia, la infancia...
Recuerdos cepia,
recuerdos blanco y negro,
recuerdos en fotos y en colores,
recuerdos, la infancia...
Yo quería tocarla como mi mamá,
paralisa, para lisa, paraliza, para elisa,
o qué más da?
yo quería,
algo suena a pesar del clavijero viejo y dolido,
como una espalda encorvada,
eso que a partir de cierto momento, siempre te acompaña...
Paraliza mi memoria,
su mirada,
paraliza su presente, y su pasado,
paraliza la verdad siempre ausente y desconocida,
suena su melodía otro día, aún sin sonar, otra noche,
hoy, paraliza la tristeza y tu partida,
esperando verte regresar haré sonar esa canción,
y su melodía, la única parte que me aprendía a dos manos,
y con pedal,
quizás ese piano fue hecho para que suenen una y otra vez esas notas, en ese ritmo, en esas convinación,
quizás ese piano viajó de tan lejos para dejarme tocar un teclado diferente,
algún teclado que produzca alguna música adictiva, como esa convinación,
paralisa paraliza,
y hace olvidar y seguir,
callar, dormir,
creer, oscurecer, brillar,
errar y aprender,
volver a empezar, una y otra vez,
cuántas veces, cuántas personas, cuántas manos la han de reproducir...
Quién sería Elisa?
un amor?
seguramente...
Tiene hoy alguna importancia?
la tuvo para mi infancia y el crecimiento de mis dedos?
no lo sé...
Paralizan los recuerdos, el pasado,
brotan los sin sentidos que parecen olvidados,
y creo escribir una de las mejores cosas que he escrito, aunque sé que eso es errado...
Demasiado largo,
demasiado repetitivo,
demasiadas palabras para que alguien alguna vez las lea,
quizás esté hecho a propósito, para que nunca llegues al final,
quizás no haya final,
quizás está hecho para que te aburras, como yo estoy asitada,
quizás ni siquiera esta hecho, sino solo hecho...
Ojalá supiera tocar el piano...
porqué será?
Solo hoy me lo pregunto...
En todo caso, sería paraliza, para que tuviera algún sentido correcto,
como la ortografía...
Sentido correcto,
sé que no existe tal cosa,
ni tal melodía,
es Para Elisa,
y no me importa,
ese teclado que sé tocar, además del que me hace escribir palabras,
paralisa,
sin sentido,
paraliza, mi dolor,
mis palabras, mis silencios, estos ruidos tan perfectos,
acostumbrada a lo incorrecto,
aprendí mal el nombre de la única melodía que más o menos sé tocar en ese viejo piano,
la vida es una moneda,
una hoja en blanco,
un piano desafinado,
diez dedos largos y flacos, y un manojo de palabras,
solo se trata de vivir...
Mis dedos, mis diez dedos largos y flacos,
podría haber sido pianista,
eso dicen de mis dedos cuando nací,
eran largos,
como ahora,
llego a las octavas, quizás a alguna novena,
paralisa,
Para Elisa,
paraliza...
Juego de palabras, juego de sentido,
juego?
juego en esta noche, porque me pregunto por acertijos absurdos,
por incertidumbres del pasado,
la infancia, la infancia...
Recuerdos cepia,
recuerdos blanco y negro,
recuerdos en fotos y en colores,
recuerdos, la infancia...
Yo quería tocarla como mi mamá,
paralisa, para lisa, paraliza, para elisa,
o qué más da?
yo quería,
algo suena a pesar del clavijero viejo y dolido,
como una espalda encorvada,
eso que a partir de cierto momento, siempre te acompaña...
Paraliza mi memoria,
su mirada,
paraliza su presente, y su pasado,
paraliza la verdad siempre ausente y desconocida,
suena su melodía otro día, aún sin sonar, otra noche,
hoy, paraliza la tristeza y tu partida,
esperando verte regresar haré sonar esa canción,
y su melodía, la única parte que me aprendía a dos manos,
y con pedal,
quizás ese piano fue hecho para que suenen una y otra vez esas notas, en ese ritmo, en esas convinación,
quizás ese piano viajó de tan lejos para dejarme tocar un teclado diferente,
algún teclado que produzca alguna música adictiva, como esa convinación,
paralisa paraliza,
y hace olvidar y seguir,
callar, dormir,
creer, oscurecer, brillar,
errar y aprender,
volver a empezar, una y otra vez,
cuántas veces, cuántas personas, cuántas manos la han de reproducir...
Quién sería Elisa?
un amor?
seguramente...
Tiene hoy alguna importancia?
la tuvo para mi infancia y el crecimiento de mis dedos?
no lo sé...
Paralizan los recuerdos, el pasado,
brotan los sin sentidos que parecen olvidados,
y creo escribir una de las mejores cosas que he escrito, aunque sé que eso es errado...
Demasiado largo,
demasiado repetitivo,
demasiadas palabras para que alguien alguna vez las lea,
quizás esté hecho a propósito, para que nunca llegues al final,
quizás no haya final,
quizás está hecho para que te aburras, como yo estoy asitada,
quizás ni siquiera esta hecho, sino solo hecho...
Ojalá supiera tocar el piano...
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