No se a donde ir,
ya no estoy a salvo,
ya no lo puedo evitar,
no hay a donde regresar,
no hay a donde descansar,
ni dormir, ni parar...
No queda nada,
y de nuevo, no sé a donde ir,
no queda espacio, ni tiempo, ni aire,
no quedan sueños, ni esperanzas,
solo este clima loco y axficciante,
y esta soledad tan onda, tan grande...
No se a donde ir,
no tengo donde ir,
es lo mismo de antes, es lo mismo de siempre,
se repiten en ecos los versos viejos que no supe escribir,
y esta nueva poesia no dice nada,
repican las rimas que ya no se construir,
no tengo a donde ir,
y entonces voy donde me llevan las palabras, donde resuenan los silencios,
voy sin saber, sigo el viento,
y olvido lo que hay que recordar,
y recuerdo aquel lugar,
tan viejo, tan mio, tan bello...
Hoy vuelvo a extrañar sus muros,
sus ruidos, sus veranos y sus inviernos,
hoy vuelvo a extrañar las formas de llegar,
la cama y el calor,
los tilos y el ultimo cigarrillo de la madrugada,
las trasnoches deprimidas frente al viejo televisor,
hoy vuelvo a extrañar esos años,
hoy, que siento que no hay donde ir,
y aunque sepa que no importa, que no cambia nada,
un poco mas cerca, un poco mas lejos,
la distancia ha roto mi camino de regreso,
la distancia y el tiempo,
los versos sin rima,
las batallas perdidas,
esas, las que no hay que pelear...
Y vuelvo a escribir,
porque vuelven a sonar en el aire y todo alrrededor algunos versos,
intento decir sin decir,
para no dejar de callar, para evitar el grito del adios,
para tratar de no pensar mas que en rimas, mas que en este espacio virtual,
que esta sin estar,
no puedo ir alli a dormir,
pero puedo escribir y olvidar,
seguir y callar...
No sé a donde ir,
no hay lugar para esta pena en ningún lugar,
no sé donde ir, con quien ir,
ni que hacer,
no sé más quién soy ni quien quiero ser,
ni quiero saber,
solo puedo escribir,
ya no sé que pensar, ni como pensar,
no sé a donde ir, yo solo quiero olvidar...
miércoles, 25 de noviembre de 2009
martes, 14 de julio de 2009
Si lo puedo evitar
Clave, en clave...
El silencio, la consulta eterna,
las palabras, las rimas, los versos, la poesía,
las dudas eternas,
y el frío, este frío,
y el miedo, este miedo, tan viejo como añejo,
escapar o seguir?
callar o gritar?
llamar o dormir?
esperar...
Un noche y la calma,
esa, la previa al estallido,
esa calma incierta y congelada,
y la necesidad de oír tu voz,
aunque vaya a callarla en un suspiro...
Qué hacer con este frío, qué hacer con este miedo...
No es ahora, no es esto, y no es acá,
como seguir, como parar, como empezar,
y de nuevo el frío, mañana y el día, el sol, o las nubes,
lluvia de tiempo que parece no transcurrir, pero transcurre inevitable,
y sigue siendo esto,
sigue siendo esto,
cuanto tiempo?
hasta dónde?
hasta cuándo?
cómo?
Todas las preguntas, todas las dudas, y este dolor,
más fuerte que el golpe que grita, que clama,
siempre ahí, siempre acá, dónde más?
en las rimas, en los versos, en las palabras y sus silencios,
la clave,
la poesía,
los tiempos, la verdad y la mentira,
todo junto, mezclado,
herida que sangra sin retorno,
sin cura,
se escapan los intentos de soñar,
se escapan los deseos y las esperanzas,
y cae a la realidad mi sombra,
duele en el alma el golpe,
y todos los pedazos que se despedazan frente mío y a mi alrrededor sin poder evitarlo,
sin poder hacer nada,
escapar o permanecer,
no hay a donde ir,
estar a salvo de todo, de todos,
huir a la fantasía o a la locura no ha sido mi opción,
solo intenté aliviarla,
y duele la realidad de seguir así, de seguir acá,
se escapan los suspiros,
y sacude la realidad pidiendo algo que no sé si sé escuchar,
no sé si sé leer,
no sé que podré hacer,
no sé...
Permanecen las dudas, los temores,
los silencios, los dolores,
permanece la pena que no sé llevar, ni aceptar, ni tener,
y qué hacer con tanta distancia, con tanta ausencia,
más que negarla, tanto como yo, tanto como ahora que vuelvo a creer que puedo cambiarlo todo,
sabiendo que no puedo cambiar lo cierto y lo incierto de esta triste realidad que no acepto,
qué es lo que hay para leer, para escuchar?
lo que yo quiero, eso es lo cierto, creer lo que decido creer,
y si mi equivoco?
y si me equivoqué?
No hay retorno desde acá, solo palabras, y silencios,
rimas, versos, y quizás poesía,
o solo puntos y comas virtuales que no vuelan ni bajo, y se siguen cayendo en pedazos como cualquier ficción que se rompe al despertar o al bajar de un escenario,
la realidad siempre gana,
pero si gana no quedarán palabras para intentar cambiar lo que no cambia,
para luchar contra el viento,
para ir en contra de la corriente siguiendo lo que siento,
habrá que callar entonces?
habrá que huir?
habrá que escapar a la locura, o a la ausencia o a la distancia?
el exilio de mi mísma, nunca lo he logrado, nunca lo he intentado,
donde estás? te estoy buscando, te encuentro, y me lo sigo preguntando,
donde estás?
Fría noche real,
se escapan todas las rimas,
no hay versos en esta realidad, no queda poesía,
que te puedo decir,
que te puedo callar,
si todo ya ha sido dicho y hecho,
no quiero hacer lo que puedo y quizás debo hacer,
pero no sé si lo puedo evitar...
El silencio, la consulta eterna,
las palabras, las rimas, los versos, la poesía,
las dudas eternas,
y el frío, este frío,
y el miedo, este miedo, tan viejo como añejo,
escapar o seguir?
callar o gritar?
llamar o dormir?
esperar...
Un noche y la calma,
esa, la previa al estallido,
esa calma incierta y congelada,
y la necesidad de oír tu voz,
aunque vaya a callarla en un suspiro...
Qué hacer con este frío, qué hacer con este miedo...
No es ahora, no es esto, y no es acá,
como seguir, como parar, como empezar,
y de nuevo el frío, mañana y el día, el sol, o las nubes,
lluvia de tiempo que parece no transcurrir, pero transcurre inevitable,
y sigue siendo esto,
sigue siendo esto,
cuanto tiempo?
hasta dónde?
hasta cuándo?
cómo?
Todas las preguntas, todas las dudas, y este dolor,
más fuerte que el golpe que grita, que clama,
siempre ahí, siempre acá, dónde más?
en las rimas, en los versos, en las palabras y sus silencios,
la clave,
la poesía,
los tiempos, la verdad y la mentira,
todo junto, mezclado,
herida que sangra sin retorno,
sin cura,
se escapan los intentos de soñar,
se escapan los deseos y las esperanzas,
y cae a la realidad mi sombra,
duele en el alma el golpe,
y todos los pedazos que se despedazan frente mío y a mi alrrededor sin poder evitarlo,
sin poder hacer nada,
escapar o permanecer,
no hay a donde ir,
estar a salvo de todo, de todos,
huir a la fantasía o a la locura no ha sido mi opción,
solo intenté aliviarla,
y duele la realidad de seguir así, de seguir acá,
se escapan los suspiros,
y sacude la realidad pidiendo algo que no sé si sé escuchar,
no sé si sé leer,
no sé que podré hacer,
no sé...
Permanecen las dudas, los temores,
los silencios, los dolores,
permanece la pena que no sé llevar, ni aceptar, ni tener,
y qué hacer con tanta distancia, con tanta ausencia,
más que negarla, tanto como yo, tanto como ahora que vuelvo a creer que puedo cambiarlo todo,
sabiendo que no puedo cambiar lo cierto y lo incierto de esta triste realidad que no acepto,
qué es lo que hay para leer, para escuchar?
lo que yo quiero, eso es lo cierto, creer lo que decido creer,
y si mi equivoco?
y si me equivoqué?
No hay retorno desde acá, solo palabras, y silencios,
rimas, versos, y quizás poesía,
o solo puntos y comas virtuales que no vuelan ni bajo, y se siguen cayendo en pedazos como cualquier ficción que se rompe al despertar o al bajar de un escenario,
la realidad siempre gana,
pero si gana no quedarán palabras para intentar cambiar lo que no cambia,
para luchar contra el viento,
para ir en contra de la corriente siguiendo lo que siento,
habrá que callar entonces?
habrá que huir?
habrá que escapar a la locura, o a la ausencia o a la distancia?
el exilio de mi mísma, nunca lo he logrado, nunca lo he intentado,
donde estás? te estoy buscando, te encuentro, y me lo sigo preguntando,
donde estás?
Fría noche real,
se escapan todas las rimas,
no hay versos en esta realidad, no queda poesía,
que te puedo decir,
que te puedo callar,
si todo ya ha sido dicho y hecho,
no quiero hacer lo que puedo y quizás debo hacer,
pero no sé si lo puedo evitar...
martes, 19 de mayo de 2009
A salvo
Solo sé hoy que este lugar se sentía como estar a salvo,
tener a donde ir,
a donde volver,
sé hoy lo que sentía ayer,
y no sé que sentiré mañana.
Solo sé que todo llegó después de una larga tormenta,
algo de tranquilidad, de paz,
algo, solo un poco,
y hoy es solo pasado,
cajas todo alrrededor,
pero eso fue este lugar alguna vez para mí,
estar a salvo del frío, del dolor, del miedo,
de los gritos,
estar a salvo...
Tengo que encontrar un nuevo lugar donde poder sentirme así,
tengo que buscar, tiene que existir,
debe esta esperándome en algún sitio,
ahora todo es tan frío, y no hay a que aferrarse, ni donde esconderse,
esta es la realidad,
no encuentro alguna cueva donde ocultarme aunque más no sea por algunos instantes,
todo es incierto, más incierto que antes, quizás,
paso mucho tiempo, y pasaron muchas cosas,
y aún estoy aquí, en mi palabras,
son lo que tengo,
es lo que soy,
las palabras que voy derramando en mi camnio hacia no sé donde,
y ellas son lo que me va llevando,
no hay nada más...
Alguna vez este lugar fue un lugar donde estar a salvo,
pero hoy desperté sin esperanza, y no sé si puede haber más vacío que ese,
no sé que paso estoy a punto de dar,
ni sé que será mañana o el día que le sigue,
ni como haré para seguir, y para parar,
quisiera volver el tiempo y poder cambiar el día,
pero no puedo,
todo está planeado, todo está pensado,
y no queda ya más por pensar,
solo por hacer, estar, ver, escuchar, y permanecer,
mantenerse con vida,
seguir respirando,
pasar la noche, como tantas otras veces,
no tengo a que aferrarme, todo está guardado en algún lugar,
y gracias a este lugar pude volver a sentir,
y aceptar que soy esta,
algo de mí ha de permanecer aquí, tiene que ser así,
entre estas paredes,
entre sus ventanas, y esta calle,
esa escalera, esa puerta, algo de mí estará aquí,
es algo que no puedo empaquetar,
que no puedo llevarme, aunque esté conmigo,
y la contradicción se hace carne,
se hace hueco, se hace emoción,
alguna vez este fue mi lugar,
el lugar a donde volver, en donde estar,
mi casa, mi hogar,
y hoy es el pasado,
no sé como saber lo que sé, y olvidar, y seguir,
y partir, y volver a regresar a otro lugar,
no sé si podré aprender,
no sé si quiero,
duele el tiempo,
duele tu ausencia,
duele la distancia, el silencio y cada recuerdo que regresa sin espacio,
duelen los días, las noches, el frío,
duele el amor,
duele amanecer y saber lo que sé,
duele no tenerte cerca, no sentirte al lado,
duele el vacío, la falta,
y ya no tener fuerzas,
duele no saber como seguir, y seguir,
se desvanece mi fe y no sé si podré hacer lo que se supone,
todos necesitamos un lugar a donde volver,
y sentir que la tormenta queda afuera,
duelen los ecos de las lágrimas que darramo y de las que quedan dentro de mí,
guardo alguna plegaria,
y se escapan los suspiros,
no queda ni un susurro,
pero algo de mí permanece aquí...
tener a donde ir,
a donde volver,
sé hoy lo que sentía ayer,
y no sé que sentiré mañana.
Solo sé que todo llegó después de una larga tormenta,
algo de tranquilidad, de paz,
algo, solo un poco,
y hoy es solo pasado,
cajas todo alrrededor,
pero eso fue este lugar alguna vez para mí,
estar a salvo del frío, del dolor, del miedo,
de los gritos,
estar a salvo...
Tengo que encontrar un nuevo lugar donde poder sentirme así,
tengo que buscar, tiene que existir,
debe esta esperándome en algún sitio,
ahora todo es tan frío, y no hay a que aferrarse, ni donde esconderse,
esta es la realidad,
no encuentro alguna cueva donde ocultarme aunque más no sea por algunos instantes,
todo es incierto, más incierto que antes, quizás,
paso mucho tiempo, y pasaron muchas cosas,
y aún estoy aquí, en mi palabras,
son lo que tengo,
es lo que soy,
las palabras que voy derramando en mi camnio hacia no sé donde,
y ellas son lo que me va llevando,
no hay nada más...
Alguna vez este lugar fue un lugar donde estar a salvo,
pero hoy desperté sin esperanza, y no sé si puede haber más vacío que ese,
no sé que paso estoy a punto de dar,
ni sé que será mañana o el día que le sigue,
ni como haré para seguir, y para parar,
quisiera volver el tiempo y poder cambiar el día,
pero no puedo,
todo está planeado, todo está pensado,
y no queda ya más por pensar,
solo por hacer, estar, ver, escuchar, y permanecer,
mantenerse con vida,
seguir respirando,
pasar la noche, como tantas otras veces,
no tengo a que aferrarme, todo está guardado en algún lugar,
y gracias a este lugar pude volver a sentir,
y aceptar que soy esta,
algo de mí ha de permanecer aquí, tiene que ser así,
entre estas paredes,
entre sus ventanas, y esta calle,
esa escalera, esa puerta, algo de mí estará aquí,
es algo que no puedo empaquetar,
que no puedo llevarme, aunque esté conmigo,
y la contradicción se hace carne,
se hace hueco, se hace emoción,
alguna vez este fue mi lugar,
el lugar a donde volver, en donde estar,
mi casa, mi hogar,
y hoy es el pasado,
no sé como saber lo que sé, y olvidar, y seguir,
y partir, y volver a regresar a otro lugar,
no sé si podré aprender,
no sé si quiero,
duele el tiempo,
duele tu ausencia,
duele la distancia, el silencio y cada recuerdo que regresa sin espacio,
duelen los días, las noches, el frío,
duele el amor,
duele amanecer y saber lo que sé,
duele no tenerte cerca, no sentirte al lado,
duele el vacío, la falta,
y ya no tener fuerzas,
duele no saber como seguir, y seguir,
se desvanece mi fe y no sé si podré hacer lo que se supone,
todos necesitamos un lugar a donde volver,
y sentir que la tormenta queda afuera,
duelen los ecos de las lágrimas que darramo y de las que quedan dentro de mí,
guardo alguna plegaria,
y se escapan los suspiros,
no queda ni un susurro,
pero algo de mí permanece aquí...
lunes, 18 de mayo de 2009
Aferrarse
Aferrarse a algo o caerse,
aferrarse a un puente movedizo, a una montaña rusa,
a lo incierto de la locura,
aferrarse a algo...
Alguien...
aferrarse a alguien que no está,
que es pero se va,
cuesta seguir, cuesta creer y mantener la fé,
cuesta aferrarse y cuesta soltarse y tal vez saltar...
Equilibristas de emociones sin red,
equilibrista, aferrándome a lo que queda de mí, a quien creo que alguna vez fuí,
aferrándome,
aterrándome,
aferrarme al destino, al amor, a la fe,
aunque los miedos sigan allí soplando en los silencios,
en las distancias,
y encontrar un mensaje de comprensión pueda significar tanto,
tanto que casi me deja sin palabras...
Aferrarse aunque siga allí la sombra del miedo a caerse,
aferrarse aunque todo todo esté en constante movimiento como un mareo de una borrachera mal habida,
aferrarse a una realidad inventada para no caer,
aferrarse a un sueño y a un deseo que se desvanecen a cada paso,
aferrarse aunque nada parezca tener un destino y el camino también se mueva vertiginosamente,
aferrarme a tus palabras, a tus silencios, a tu poesía,
aferrarme a las canciones que aprendí a cantar, y a las rimas que aprendí a construir aunque se acaben, aunque no alcancen, aunque caduquen y desaparezcan entre cortinas de humo,
aferrarme a la pasión que sobrevive a tanta realidad cierta,
a lo que quede de esa emoción,
me estoy aferrando, puedo decir aca amiga,
me estoy aferrando con todas mis fuerzas, tan fuerte como puedo,
me estoy agarrando con uñas y dientes a algo que desconozco y que estuvo siempre,
me aferro a tu distante cercanía repentina,
me aferro a tu inmensa confesión hecha rima,
me aferro como puedo, con lo que me queda de energía,
y me olvido para no saber cuán duro es,
cuanto tiempo me lleva,
para no pensar a donde volver, ni a donde ir, ni que hacer,
hago equilibrio en el vértigo,
siempre me dieron impresión los equilibristas,
pero este es el juego,
aferrarse a algo, a lo que sea que este ahí,
para creer, para seguir, solo por hoy, solo por hoy,
hoy me aferro a tus palabras virtuales y ciertas,
hoy me aferro a tus palabras y mañana veré que encuentro para hacer equilibrio,
entre tanto me olvido, entre tanto me duermo,
me aferro a la anestecia que encontré para no sufrir más de lo que sufro,
pero no hay mejor alimento para el alma que la compañía, aún en la absurda distancia...
aferrarse a un puente movedizo, a una montaña rusa,
a lo incierto de la locura,
aferrarse a algo...
Alguien...
aferrarse a alguien que no está,
que es pero se va,
cuesta seguir, cuesta creer y mantener la fé,
cuesta aferrarse y cuesta soltarse y tal vez saltar...
Equilibristas de emociones sin red,
equilibrista, aferrándome a lo que queda de mí, a quien creo que alguna vez fuí,
aferrándome,
aterrándome,
aferrarme al destino, al amor, a la fe,
aunque los miedos sigan allí soplando en los silencios,
en las distancias,
y encontrar un mensaje de comprensión pueda significar tanto,
tanto que casi me deja sin palabras...
Aferrarse aunque siga allí la sombra del miedo a caerse,
aferrarse aunque todo todo esté en constante movimiento como un mareo de una borrachera mal habida,
aferrarse a una realidad inventada para no caer,
aferrarse a un sueño y a un deseo que se desvanecen a cada paso,
aferrarse aunque nada parezca tener un destino y el camino también se mueva vertiginosamente,
aferrarme a tus palabras, a tus silencios, a tu poesía,
aferrarme a las canciones que aprendí a cantar, y a las rimas que aprendí a construir aunque se acaben, aunque no alcancen, aunque caduquen y desaparezcan entre cortinas de humo,
aferrarme a la pasión que sobrevive a tanta realidad cierta,
a lo que quede de esa emoción,
me estoy aferrando, puedo decir aca amiga,
me estoy aferrando con todas mis fuerzas, tan fuerte como puedo,
me estoy agarrando con uñas y dientes a algo que desconozco y que estuvo siempre,
me aferro a tu distante cercanía repentina,
me aferro a tu inmensa confesión hecha rima,
me aferro como puedo, con lo que me queda de energía,
y me olvido para no saber cuán duro es,
cuanto tiempo me lleva,
para no pensar a donde volver, ni a donde ir, ni que hacer,
hago equilibrio en el vértigo,
siempre me dieron impresión los equilibristas,
pero este es el juego,
aferrarse a algo, a lo que sea que este ahí,
para creer, para seguir, solo por hoy, solo por hoy,
hoy me aferro a tus palabras virtuales y ciertas,
hoy me aferro a tus palabras y mañana veré que encuentro para hacer equilibrio,
entre tanto me olvido, entre tanto me duermo,
me aferro a la anestecia que encontré para no sufrir más de lo que sufro,
pero no hay mejor alimento para el alma que la compañía, aún en la absurda distancia...
jueves, 14 de mayo de 2009
A vos
A vos, porque necesito hablarte y no estás,
a vos, te quiero,
a vos, perdón,
a vos...
Y en tus ojos dulces y lejos,
toda la ternura que no sé escribir,
y en tus manos fuertes y ciertas,
todo el amor que no sé hacer...
A vos cada palabra y cada silencio,
cada rima, y cada pausa,
a vos, cada secreto y cada misterio,
muchas lágrimas y algún lamento,
un susurro, te espero, a vos,
te esperé tanto tiempo,
te aguardo en silencio o rodeada de ruidos ajenos y absurdos,
a vos, el único amor, el sincero,
a vos, mis poesías, mis deseos, mis pasiones, y todas mis locuras,
te tocan a vos, y a veces no sabés que hacer con eso,
y a veces no sé que hacer con vos,
porque seguís ahí, del otro lado del teléfono o frente a mis ojos,
reteniéndome, aguardándome,
esperándome, desde entonces y hasta hoy,
el más cierto,
porque no me dejás ir,
porque me abrazás aún en la distancia,
porque puedo oír tu corazón latir,
y suspiro por los dos,
a vos, perdón,
a vos, te quiero.
Te quiero a vos.
a vos, te quiero,
a vos, perdón,
a vos...
Y en tus ojos dulces y lejos,
toda la ternura que no sé escribir,
y en tus manos fuertes y ciertas,
todo el amor que no sé hacer...
A vos cada palabra y cada silencio,
cada rima, y cada pausa,
a vos, cada secreto y cada misterio,
muchas lágrimas y algún lamento,
un susurro, te espero, a vos,
te esperé tanto tiempo,
te aguardo en silencio o rodeada de ruidos ajenos y absurdos,
a vos, el único amor, el sincero,
a vos, mis poesías, mis deseos, mis pasiones, y todas mis locuras,
te tocan a vos, y a veces no sabés que hacer con eso,
y a veces no sé que hacer con vos,
porque seguís ahí, del otro lado del teléfono o frente a mis ojos,
reteniéndome, aguardándome,
esperándome, desde entonces y hasta hoy,
el más cierto,
porque no me dejás ir,
porque me abrazás aún en la distancia,
porque puedo oír tu corazón latir,
y suspiro por los dos,
a vos, perdón,
a vos, te quiero.
Te quiero a vos.
martes, 12 de mayo de 2009
Quizás aún
Quizás haya aún algo que decir de todo esto...
Que me cuestan los cambios, quizás,
que me duele el alma del miedo,
que no sé que ocurrió ni como llegué hasta acá,
que me faltan tantas respuestas que creí que ya no quería encontrar...
Quizás aún haya algo que decir de todo esto...
Hoy me pongo nerviosa hasta de escribir,
me sobresalta cualquier ruido,
y cualquier silencio,
quiero negar que pasa el tiempo y todo llega,
quiero olvidar lo inolvidable,
y recordar lo ya olvidado,
porque aún no aprendí a llegar al nuevo destino,
porque aún no he recorrido esa distancia,
y cada vez que vuelvo a recordar donde estoy y donde he estado hay una elipsis en el tiempo...
No comprendo lo acontencido,
ni lo errado ni lo aprendido,
y solo resta llegar al día, a la noche,
y entonces conocer el nuevo sentiemiento para el cual no me he preparado,
no hay canción en las palabras, ni rimas, ni versos, ni sueños,
pero quizás aún reste decir algo de todo esto,
algo que intento encontrar en el silencio de esta calle, y en sus ruidos,
en los sonidos de estos años transcurridos,
y del pasado que regresa de vez en cuando para recordarnos que estamos vivos,
y yo hoy no sé que hacer con ese recuerdo y esta realidad,
no sé como seguir,
no encuentro un lugar donde me halle en medio de tanta incertidumbre,
los lugares donde he estado ya no son míos, ya no alcanzan,
y probablemente no desee una palabra de consuelo o de ánimo,
sinó más bien olvidar y no saber lo que sé,
y no pensar mas que en correr lejos lejos, una vez más,
pero quizás aún resta decir algo de todo esto, y no sé por donde empezar...
Si fueron los tiempos de más locura,
si fue el amor o la amistad,
si fue ser grande, ser distinta,
si fue estar más cerca o más lejos de aquella realidad,
aún restan palabras y quedan emociones,
laten sentimientos que no se pueden derramar en canciones...
Si fueron los acordes de tu guitarra o de la mía,
o las estrofas de viejas canciones desconocidas,
si fueron aquellos sueños o aquellos despertares solitarios,
si fueron los días o fueron las noches,
si es esta calle o podría haber sido cualquier otra,
si fue la historia acontecida, la forma o la abstracta pintura que hoy cuelga de un cuarto que ya no es mío, que quizás nunca lo ha sido,
pero soy yo quien derramó esos colores alguna vez, por algún motivo,
y hoy busco algo que reste por decir antes de partir,
hoy busco de nuevo alguna respuesta, algún sentido,
y no encuentro más que algunos miedos y estas palabras que intentan y no logran,
que laten y no viven,
que gritan y no lloran,
palabras que solo vuelan bajo hacia algún nido que no encuentran,
como yo no hallo un lugar donde reposar y poder respirar y seguir,
porque ni aún a su lado he de estar para poder creer en volver a soñar,
a veces duelen tanto algunas cosas que no resta nada por decir para poder aliviar la pena,
y acallar ese sentiemiento que no sé describir...
Que me cuestan los cambios, quizás,
que me duele el alma del miedo,
que no sé que ocurrió ni como llegué hasta acá,
que me faltan tantas respuestas que creí que ya no quería encontrar...
Quizás aún haya algo que decir de todo esto...
Hoy me pongo nerviosa hasta de escribir,
me sobresalta cualquier ruido,
y cualquier silencio,
quiero negar que pasa el tiempo y todo llega,
quiero olvidar lo inolvidable,
y recordar lo ya olvidado,
porque aún no aprendí a llegar al nuevo destino,
porque aún no he recorrido esa distancia,
y cada vez que vuelvo a recordar donde estoy y donde he estado hay una elipsis en el tiempo...
No comprendo lo acontencido,
ni lo errado ni lo aprendido,
y solo resta llegar al día, a la noche,
y entonces conocer el nuevo sentiemiento para el cual no me he preparado,
no hay canción en las palabras, ni rimas, ni versos, ni sueños,
pero quizás aún reste decir algo de todo esto,
algo que intento encontrar en el silencio de esta calle, y en sus ruidos,
en los sonidos de estos años transcurridos,
y del pasado que regresa de vez en cuando para recordarnos que estamos vivos,
y yo hoy no sé que hacer con ese recuerdo y esta realidad,
no sé como seguir,
no encuentro un lugar donde me halle en medio de tanta incertidumbre,
los lugares donde he estado ya no son míos, ya no alcanzan,
y probablemente no desee una palabra de consuelo o de ánimo,
sinó más bien olvidar y no saber lo que sé,
y no pensar mas que en correr lejos lejos, una vez más,
pero quizás aún resta decir algo de todo esto, y no sé por donde empezar...
Si fueron los tiempos de más locura,
si fue el amor o la amistad,
si fue ser grande, ser distinta,
si fue estar más cerca o más lejos de aquella realidad,
aún restan palabras y quedan emociones,
laten sentimientos que no se pueden derramar en canciones...
Si fueron los acordes de tu guitarra o de la mía,
o las estrofas de viejas canciones desconocidas,
si fueron aquellos sueños o aquellos despertares solitarios,
si fueron los días o fueron las noches,
si es esta calle o podría haber sido cualquier otra,
si fue la historia acontecida, la forma o la abstracta pintura que hoy cuelga de un cuarto que ya no es mío, que quizás nunca lo ha sido,
pero soy yo quien derramó esos colores alguna vez, por algún motivo,
y hoy busco algo que reste por decir antes de partir,
hoy busco de nuevo alguna respuesta, algún sentido,
y no encuentro más que algunos miedos y estas palabras que intentan y no logran,
que laten y no viven,
que gritan y no lloran,
palabras que solo vuelan bajo hacia algún nido que no encuentran,
como yo no hallo un lugar donde reposar y poder respirar y seguir,
porque ni aún a su lado he de estar para poder creer en volver a soñar,
a veces duelen tanto algunas cosas que no resta nada por decir para poder aliviar la pena,
y acallar ese sentiemiento que no sé describir...
jueves, 30 de abril de 2009
Ultimas semanas
Se acercan esos pasos desconocidos y estrepitosos que hasta el día de hoy no sé describir.
Se acercan los instantes inciertos, desconocidos, que no sé si quiero descubrir,
y aún así, se acercan.
Son estas últimas semanas, últimos funciones de ficciones ya casi viejas,
añejadas como vino que no sé si quiero probar...
Y en mi paladar su gusto amargo, su gusto fuerte,
y en mis silencios todas las lágrimas y los instantes que se fueron, aunque están a punto de volver a irse de nuevo,
y en cada cuarto algo va cambiando,
o será la luz de la noche, o el silencio del día,
cada paso se acerca,
cada vez falta menos,
son las últimas semanas de esas semanas que no sé como comenzaron,
pero fue algo así...
Y se van yendo los murmullos de los recuerdos y el repicar de las lágrimas que cayeron una y otra vez en este suelo,
se secaron algunas heridas, y otras resultaron estar sangrando de nuevo,
y acá estoy, y no sé bien donde es,
y acá es, donde me acostumbré.
No sé partir, ni sé decir adiós,
debería aprender, pero prefiero que todo sea más fácil aunque más doloroso,
y esta soy yo,
en la soledad de las últimas semanas junto a la sombra de estas luces y al ruidoso silencio de esta calle en la que aprendí a vivir en un primer piso,
donde me lleve el camino,
sí sé temer, no sé si hoy temo o es solo la nostalgia y la tristeza de tener que aprender otro nuevo camino para volver, para llegar, para partir,
parece que hay un solo lugar al que siempre he de volver,
allí me espera y permanece el pasado junto al presente y al siempre,
allí, junto a lo no resuelto, junto a lo no dicho, junto al secreto y al olvido,
donde sopla el viento que se lleva las distancias, y canta mi poesía en un suspiro...
Se acercan los instantes inciertos, desconocidos, que no sé si quiero descubrir,
y aún así, se acercan.
Son estas últimas semanas, últimos funciones de ficciones ya casi viejas,
añejadas como vino que no sé si quiero probar...
Y en mi paladar su gusto amargo, su gusto fuerte,
y en mis silencios todas las lágrimas y los instantes que se fueron, aunque están a punto de volver a irse de nuevo,
y en cada cuarto algo va cambiando,
o será la luz de la noche, o el silencio del día,
cada paso se acerca,
cada vez falta menos,
son las últimas semanas de esas semanas que no sé como comenzaron,
pero fue algo así...
Y se van yendo los murmullos de los recuerdos y el repicar de las lágrimas que cayeron una y otra vez en este suelo,
se secaron algunas heridas, y otras resultaron estar sangrando de nuevo,
y acá estoy, y no sé bien donde es,
y acá es, donde me acostumbré.
No sé partir, ni sé decir adiós,
debería aprender, pero prefiero que todo sea más fácil aunque más doloroso,
y esta soy yo,
en la soledad de las últimas semanas junto a la sombra de estas luces y al ruidoso silencio de esta calle en la que aprendí a vivir en un primer piso,
donde me lleve el camino,
sí sé temer, no sé si hoy temo o es solo la nostalgia y la tristeza de tener que aprender otro nuevo camino para volver, para llegar, para partir,
parece que hay un solo lugar al que siempre he de volver,
allí me espera y permanece el pasado junto al presente y al siempre,
allí, junto a lo no resuelto, junto a lo no dicho, junto al secreto y al olvido,
donde sopla el viento que se lleva las distancias, y canta mi poesía en un suspiro...
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