jueves, 30 de abril de 2009

Ultimas semanas

Se acercan esos pasos desconocidos y estrepitosos que hasta el día de hoy no sé describir.
Se acercan los instantes inciertos, desconocidos, que no sé si quiero descubrir,
y aún así, se acercan.

Son estas últimas semanas, últimos funciones de ficciones ya casi viejas,
añejadas como vino que no sé si quiero probar...
Y en mi paladar su gusto amargo, su gusto fuerte,
y en mis silencios todas las lágrimas y los instantes que se fueron, aunque están a punto de volver a irse de nuevo,
y en cada cuarto algo va cambiando,
o será la luz de la noche, o el silencio del día,
cada paso se acerca,
cada vez falta menos,
son las últimas semanas de esas semanas que no sé como comenzaron,
pero fue algo así...

Y se van yendo los murmullos de los recuerdos y el repicar de las lágrimas que cayeron una y otra vez en este suelo,
se secaron algunas heridas, y otras resultaron estar sangrando de nuevo,
y acá estoy, y no sé bien donde es,
y acá es, donde me acostumbré.

No sé partir, ni sé decir adiós,
debería aprender, pero prefiero que todo sea más fácil aunque más doloroso,
y esta soy yo,
en la soledad de las últimas semanas junto a la sombra de estas luces y al ruidoso silencio de esta calle en la que aprendí a vivir en un primer piso,
donde me lleve el camino,
sí sé temer, no sé si hoy temo o es solo la nostalgia y la tristeza de tener que aprender otro nuevo camino para volver, para llegar, para partir,
parece que hay un solo lugar al que siempre he de volver,
allí me espera y permanece el pasado junto al presente y al siempre,
allí, junto a lo no resuelto, junto a lo no dicho, junto al secreto y al olvido,
donde sopla el viento que se lleva las distancias, y canta mi poesía en un suspiro...

lunes, 30 de marzo de 2009

En el cansancio

Va cayendo por todas partes y queda todo desparramado,
estoy flotando en el cansancio de esta nueva noche,
de esta otra noche,
no sé cuantas más habrá así en este lugar,
aprovecho para derramarla en palabras,
aprovecho para revivir entre silencios y sueños aún no dormidos...

En el cansancio flota mi poesía,
y entre las luces aún dibujadas puedo encontrar alguna melodía a veces un tanto absurda,
la sonoridad de las rimas,
no encuentro el sentido,
pero sigo, quizás a contramano, a contratiempo,
a contraluz...

Se callan las voces que pueblan mis mundos,
se adormecen los fantasmas que rondan las sombras,
y aún titilan las luces que brillan a lo lejos,
he de llegar allí, he de llegar algún día,
donde brillan las estrellas, donde mueren los gritos y se secan los silencios,
he de llegar a vos...

A la distancia,
en los tiempos que aún no supe construir,
en los espacios que aún no puedo encontrar,
yacen esas palabras que aún no he logrado escribir,
y encandilan en algún atardecer que no sé vislumbrar...

Te aguarda mi sonrisa infinita,
mi llanto desconocido pero consolado,
te aguardan las más bellas rimas,
los más ansiados versos,
me aguarda mi más ansiado momento,
algún día, en algún lugar...

Y en el cansancio veo caer las realidades,
veo brotar los sueños,
veo nadar las esperanzas contra la marea,
contra los vientos y las tormentas más fuertes,
veo revivir los más viejos lamentos,
y los más bellos momentos,
todo junto, todo al mismo tiempo,
veo desvanecerse las miserias y las ilusiones,
todo junto, todo en al mismo tiempo,
y veo correrse las cortinas,
comenzará otra función de otra ficción hecha de realidad,
pura realidad y mentira,
de la más pura sepa,
sepa saber disculpar tanta alegoría,
y podré seguir escribiendo,
todo junto, todo al mismo tiempo...

En el cansancio de otro día junto a otra noche y otro instante iluminado pero oscuro,
yacen las poesías más absurdas,
y las palabras más justas y ajustadas,
para poder caer finalmente en el sueño que no se sueña más que a la distancia del amanecer,
esperando por otro tiempo, siempre otro tiempo,
en donde todo sea diferente,
y aún en el cansancio, puedo vislumbrar una mirada,
tu mirada,
todo gira alrrededor en el mientras tanto que dura la distancia,
en el cansancio flotan estas palabras que aprovecho a derramar,
nunca nadie sabe ni puede saber que pasará mañana,
será eso bueno, será eso malo,
será eso acaso,
será lo que es, lo que fue y pasó, y lo que aún sigue siendo,
palabras derramadas, desde la noche,
desde las velas en alguna época derretidas,
hoy apagadas,
desde el cansancio las palabras de la noche,
de otra noche,
desde el cansancio el misterio que ocultan las palabras acalladas,
y los secretos no bien memorizadas,
guardo un suspiro por vos,
y uno para mí,
esta noche, una más,
esas noches, donde estarán...

martes, 10 de marzo de 2009

Paralisa

Paralisa, así pensaba que se llamaba,
porqué será?
Solo hoy me lo pregunto...
En todo caso, sería paraliza, para que tuviera algún sentido correcto,
como la ortografía...
Sentido correcto,
sé que no existe tal cosa,
ni tal melodía,
es Para Elisa,
y no me importa,
ese teclado que sé tocar, además del que me hace escribir palabras,
paralisa,
sin sentido,
paraliza, mi dolor,
mis palabras, mis silencios, estos ruidos tan perfectos,
acostumbrada a lo incorrecto,
aprendí mal el nombre de la única melodía que más o menos sé tocar en ese viejo piano,
la vida es una moneda,
una hoja en blanco,
un piano desafinado,
diez dedos largos y flacos, y un manojo de palabras,
solo se trata de vivir...

Mis dedos, mis diez dedos largos y flacos,
podría haber sido pianista,
eso dicen de mis dedos cuando nací,
eran largos,
como ahora,
llego a las octavas, quizás a alguna novena,
paralisa,
Para Elisa,
paraliza...

Juego de palabras, juego de sentido,
juego?
juego en esta noche, porque me pregunto por acertijos absurdos,
por incertidumbres del pasado,
la infancia, la infancia...

Recuerdos cepia,
recuerdos blanco y negro,
recuerdos en fotos y en colores,
recuerdos, la infancia...

Yo quería tocarla como mi mamá,
paralisa, para lisa, paraliza, para elisa,
o qué más da?
yo quería,
algo suena a pesar del clavijero viejo y dolido,
como una espalda encorvada,
eso que a partir de cierto momento, siempre te acompaña...

Paraliza mi memoria,
su mirada,
paraliza su presente, y su pasado,
paraliza la verdad siempre ausente y desconocida,
suena su melodía otro día, aún sin sonar, otra noche,
hoy, paraliza la tristeza y tu partida,
esperando verte regresar haré sonar esa canción,
y su melodía, la única parte que me aprendía a dos manos,
y con pedal,
quizás ese piano fue hecho para que suenen una y otra vez esas notas, en ese ritmo, en esas convinación,
quizás ese piano viajó de tan lejos para dejarme tocar un teclado diferente,
algún teclado que produzca alguna música adictiva, como esa convinación,
paralisa paraliza,
y hace olvidar y seguir,
callar, dormir,
creer, oscurecer, brillar,
errar y aprender,
volver a empezar, una y otra vez,
cuántas veces, cuántas personas, cuántas manos la han de reproducir...

Quién sería Elisa?
un amor?
seguramente...
Tiene hoy alguna importancia?
la tuvo para mi infancia y el crecimiento de mis dedos?
no lo sé...

Paralizan los recuerdos, el pasado,
brotan los sin sentidos que parecen olvidados,
y creo escribir una de las mejores cosas que he escrito, aunque sé que eso es errado...

Demasiado largo,
demasiado repetitivo,
demasiadas palabras para que alguien alguna vez las lea,
quizás esté hecho a propósito, para que nunca llegues al final,
quizás no haya final,
quizás está hecho para que te aburras, como yo estoy asitada,
quizás ni siquiera esta hecho, sino solo hecho...

Ojalá supiera tocar el piano...

jueves, 26 de febrero de 2009

Saber estar sola

Volver a esos días...
Desafío o realidad?

Volver al pasado pero con el lo vivido,
volver a mí,
y olvidar para seguir, para poder creer que hay algo más,
que los sueños existen,
que conformarse es estúpido,
que quizás esto no es lo que yo quiero,
que tal vez lo que yo quiero lo tengo que seguir buscando...

Sonará fácil, o difícil, no lo sé,
pero lo siento casi imposible por estos días,
solo esta noche suena un poco más cierto,
solo en este momento...

Saber estar sola con las soledad,
saber de mí,
que fue de esa chica que no dejaba de soñar,
aún cuando la realidad era dura,
aún cuando nada parecía ser cierto,
que fue de mí,
que fue de ella,
cómo seguir y cuándo parar?
cuándo decir basta?
esto ya no es para mí,
no quiero que esto sea así,
no quiero esto,
quiero algo más,
algo diferente,
quizás para eso deba volver a estar sola conmigo,
saber estar sola,
como volver a escribir desde ahí, y a despertar cada mañana,
o seguir la corriente, que no sé donde me puede llevar tampoco,
seguir el caminio que vengo construyendo por instinto,
seguir o parar?
algo falla,
algo falta,
la rima, la metáfora, el amor,
la esperanza,
ya no me queda ilusión,
se rompen los deseos,
se hacen pedazos mis sueños si sigo este camino en el que aprendí a vivir,
de nuevo,
pero este es mi camino?
porque parece entonces un tanto ajeno?

martes, 24 de febrero de 2009

La soledad

Yo solía decir que no puedo hacer siesta,
yo solía levantarme temprano,
yo solía creer en mis sueños,
yo solía lograr lo que quiero...

A la noche llega la inspiración,
la soledad sopla en algunos silencios algunos versos,
y esconde tras su sombra algunas verdades...
Todo ha cambiado tanto este tiempo,
y son tantas cosas,
ni siquiera pude verlo llegar, y ya está acá,
mareada realidad nocturna, taciturna y solitaria,
mareadas distancias,
mareadas ausencias,
presentes incertidumbres que temen y presienten la certeza de saberlo,
de conocer ese recuerdo aún no acontecido,
esa rima aún no construída,
ese personaje aún no vivido...

Si son las luces del desvelo,
o es mi sueño por vivir,
si está en el misterio de la noche, o en lo que dura un suspiro,
son solo ingenuas vacilaciones hechas en vano...
Escribo desde el desierto de la soledad que siembra los deseos más profundos que a veces creemos olvidados,
quién solía ser,
quién creía que sería por siempre,
aquella solitaria doncella no dormía la siesta,
ni se perdía entre humos,
hoy despierta entre realidades ajenas y plegarias repetidas al silencio,
como en otra vida, como en otro tiempo,
despierta y escribe en verso algún sueño que permaneció latiendo a través del tiempo y sus soledades, con todas sus compañías, y todas sus realidades,
a través de todos sus estados de consciencia e inconsciencia,
a través de todos sus mareos,
invariable como lo incierto,
permance aún creciendo...

viernes, 20 de febrero de 2009

El silencio no es bueno

Esta mañana, este mediodía,
el silencio no es bueno,
escucho la lluvia caer en la ciudad,
en mi vida,
el silencio de de la incertidumbre.
el silencio de la soledad...

Espero por un momento inminente,
espero por un poco de calma,
en medio de tanta locura,
un momento...

Y de repente, suena algún sonido, que es el teléfono,
qué es el teléfono?
formas de comunicarse...

Suena y se termina momentáneamente ese silencio que hoy me rodea,
como hace semanas que no lo hace,
pero volvió,
no lo sé,
extraña sensación de vacío, de hueco, eco,
de ausencia, distancia y olvido...

Extraña sensación,
así empezó esto,
así concluye, quizás,
o tan solo es una continuación,
una forma de verlo, de pensarlo, de sentirlo,
y de poder seguir...

Me hacen falta algunas palabras que no encuentro,
solo nace el sentimiento de que esta mañana el silencio de la lluvia no es bueno,
y se esconden las luces que sé encender y hacer brillar,
se esconde la poesía en algún rincón, para volver a nacer en algún otro lugar,
quizás desde otra manos,
quizás desde otro autor,
pero siempre crece,
todo se ilumina y se oscurece, sin una verdadera razón...

Y late mi corazón por un instante que ha de llegar,
no sé bien como,
un instante que he de ir a buscar,
no sé bien dónde,
y así será,
por una plegaria repetida y ya añeja,
por una promesa tan deseada como temida,
por un pasado con ángeles y demonios,
como la vida, como la soledad, como el silencio,
como la lluvia, la tormenta, sus truenos y relámpagos,
su oscuridad y sus destellos,
por un instante el silencio no es bueno,
y habrá que buscar algo de compañía en el ruido,
otra vez ese sonido,
y la duda,
será una señal?
debo de dejar de pensar así,
debo hacerlo?
cómo?
El silencio no es bueno hoy,
hoy necesito el ruido, para acallar los fantasmas que aún rondan entre las sombras de mi soledad,
hay algo en el aire,
algún suspiro, algún lamento,
algún otro temor,
y alguna esperanza, de que sea la hora de salir de acá, y encontrarte, y encontrarnos,
y olvidarme entre los brazos de lo posible hecho cierto,
para ya no seguir escuchando este silencio sordo,
te necesito hoy...

miércoles, 18 de febrero de 2009

Que algo ocurra

Porque no aprendí a desifrarme por fuera de este acertijo de sombras y fantasmas...

Y yo iba a dormir,
y ahora aguardo por algo que me despierte,
algún sonido,
algún mensaje,
alguna señal...

Que algo ocurra y entonces el mundo vuelva a cobrar sentido,
aunque más no sea por unos instantes,
antes de que vuelva a anochecer,
y se oscurezca la ciudad,
esperando que algo ocurra,
y ya no tener que pensar,
que escribir,
que sentir,
que olvidar que aún estoy aquí,
que aún no sé que hacer,
que aún no hay a donde ir, ni como volver,
que aún no me he podido desifrar por fuera de este acertijo de sombras y fantasmas,
que se esconden, que me ocultan, y me vuelven a dormir en este tan conocido rincón...

Vuelven, a veces, a temblar las certezas,
vuelven, a veces, a preguntarse las verdades inciertas,
y yo vuelvo a veces a pensar en la alternativa,
en esa incierta poesía que podría escribir y no me atrevo,
quizás callarla es la mejor forma de que exista,
los silencios gritan,
y si uno olvida deguella su memoria,
para qué quiero tantos recuerdos sino puedo cambiar el pasado,
si casi no puedo tocar el presente...

Permanezco esperando que algo ocurra,
para que nada se mueva,
es la canción que no existe,
pero algún día existirá,
y son mis palabras,
lo único de lo que puedo hacerme cargo, y nada menos,
cada uno de sus sonidos, y de sus silencios,
marcados como los compaces de una partitura que no sé leer,
pero puedo tocar de oído su melodía en el piano, porque no deja de suceder,
a cada instante,
todo alrrededor,
por un segundo de paz,
por un poco de amor,
qué darás?
qué daré?
qué gané?
qué perdí?
qué jugué?

Algo ocurrió, y aquí amanecí,
junto a su dormitar cercano,
a cada uno de sus suspiros entrecortados,
junto al perfume de un momento extraño, extraviado en el tiempo transcurrido,
algo ocurrió, y ahora no estoy segura de saber como seguir...

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