Porque mientras las tenga a ustedes aún seguiré siendo yo,
la que trasnocha en algún dolor o pena, entre las palabras de un laberinto incierto y desconocido como la vida...
Porque mientras las tenga a ustedes aún seguiré siendo yo...
Y aunque el día a día sea duro, o sea blando,
y aunque duela, siempre estarán allí por la noche, para ayudarme a llegar al nuevo día, como antes, como siempre,
dependo de ustedes, dependo de mí,
aunque sea difícil, aún las tengo a ustedes,
poco es lo que me resta decir,
basta buscarlas, basta escucharlas y entonces dejarlas ser en alguna hoja, en cualquier hoja,
solo basta respirar su aire que flota en mi aire, y piensa en mi mente,
soy como un medio para ustedes,
hoy debían estar acá, y mañana no sé que será de nosotras, mañana es incierto por definición,
pero hoy estamos aquí,
ustedes conmigo, yo con ustedes,
oliendo el perfume de los tilos de diciembre una vez más,
un diciembre más,
una ausencia más,
un abandono más,
una pena más,
solo eso, una pena más, y cuántas más,
sé que están ahí, están acá,
estoy ahí, estoy acá,
y esa es una verdad, mi verdad esta noche,
mientras estén allí, yo seguiré siendo yo, y seguiré estando acá,
más o menos, por ahí,
en algún lugar, aunque perdido y pronto olvidado,
mientras estén estaré, y eso por ahora es mucho, a veces fue todo,
supe ser y estar con ustedes, tendré que aprender a recordar y recobrar algunas de sus enseñanzas,
dictan lo que flota allí en algún lado,
y callan lo que yo quiero callar, mientras cantan alguna canción olvidada en algún placard,
están acá conmigo, ya no estaré sola, nunca lo estuve, y aunque sea difícil, encontré la punta que necesitaba encontrar,
hoy, ahora, no importa nada más...
Me confundiré con mis alucinaciones oníricas,
si tengo suerte, me dictará alguna coordenada para amanecer y ser y no callar, y no llorar, y no olvidar, y no temer...
y estar acá otra vez más... porque mientras ustedes estén yo estaré, y así será, eso lo sé
domingo, 13 de diciembre de 2015
Quizás haya que resucitar las palabras en una nueva vieja madrugada...
Quizás haya que volver a donde empezó todo,
donde no había nada,
en una hoja en blanco,
en una noche de silencio, sin compañía acompañada...
Quizás esté volviendo al inicio,
al principio de este ser que quiero olvidar pero no puedo,
resiste en insistir y ser...
y cuando no lo dejo, me quiebro porque me olvido,
quizás solo haya que volver a las palabras,
porque estoy volviendo, aunque quizás sea solo por un momento,
este momentos, el momento,
quizás haya que ver renacer la poesía,
resto de dolor y nostalgia de lo que fue y ya no es,
de lo que no sabés qué será, pero será
y sea lo que sea, estaré acá,
en cada curva de esta linea recta,
en cada ángulo del círculo que circula y da vueltas, y vueltas, sin marearse nunca,
aburrido de tanta realidad...
Quizás haya que resucitar las palabras de alguna manera, y hacerlas volver a decir lo que se calla,
quizás haya que volver a escribir, para ya no callar, ni mentir, ni engañar,
quizás haya que volver a olvidar lo que sos, para volver a ser vos, o yo, o nosotros,
quizás haya que recordar algunos versos,
volver a recitar poesías por nada, en algún lugar olvidado, nunca visitado, nunca visto, ni pensado ni recordado más que por mí,
quizás haya que insistir solo por aburrimiento,
quizás haya que seguir, como seguí entonces, como seguí siempre,
junto a las palabras, sus versos, sus rimas, sus silencios,
mi locura, el dolor, las pasiones, las fantasías y los sueños
Quizás nada haya que resignar en el camino,
quizás lo incierto te sorprenda, te desvele, como solía desvelarte el amor
Quizás haya que volver a donde empezó todo,
donde no había nada,
en una hoja en blanco,
en una noche de silencio, sin compañía acompañada...
Quizás esté volviendo al inicio,
al principio de este ser que quiero olvidar pero no puedo,
resiste en insistir y ser...
y cuando no lo dejo, me quiebro porque me olvido,
quizás solo haya que volver a las palabras,
porque estoy volviendo, aunque quizás sea solo por un momento,
este momentos, el momento,
quizás haya que ver renacer la poesía,
resto de dolor y nostalgia de lo que fue y ya no es,
de lo que no sabés qué será, pero será
y sea lo que sea, estaré acá,
en cada curva de esta linea recta,
en cada ángulo del círculo que circula y da vueltas, y vueltas, sin marearse nunca,
aburrido de tanta realidad...
Quizás haya que resucitar las palabras de alguna manera, y hacerlas volver a decir lo que se calla,
quizás haya que volver a escribir, para ya no callar, ni mentir, ni engañar,
quizás haya que volver a olvidar lo que sos, para volver a ser vos, o yo, o nosotros,
quizás haya que recordar algunos versos,
volver a recitar poesías por nada, en algún lugar olvidado, nunca visitado, nunca visto, ni pensado ni recordado más que por mí,
quizás haya que insistir solo por aburrimiento,
quizás haya que seguir, como seguí entonces, como seguí siempre,
junto a las palabras, sus versos, sus rimas, sus silencios,
mi locura, el dolor, las pasiones, las fantasías y los sueños
Quizás nada haya que resignar en el camino,
quizás lo incierto te sorprenda, te desvele, como solía desvelarte el amor
Mi hogar
Para cerrar la noche, el reencuentro con las palabras, con el teclado de un piano desafinado,
mi piano, mis notas, mi voz...
Para cerrar la noche otra vez la vieja nostalgia de no ser lo que soy, y de ser lo que no soy,
esos juegos de palabras sin sentido, que lo explican todo en un suspiro,
para cerrar la noche...
Se escapa alguna bocanada de aire fresco en medio de la nostalgia y el lamento,
sé que nadie leerá esto, y esa impunidad me impulsa,
no importa lo que diga, no importa lo que calle,
solo importa escribir lo que sea, para no pensar, o para pensar olvidando...
Esto ya pasó, no es nuevo, vuelve a pasar,
como una canción que volvés a escuchar una y otra vez, porque te gusta,
o porque le gusta a alguien más,
para cerrar la noche,
la melodía que hace tiempo he olvidado que aprendí a hacer con mis palabras,
la melodía de mí poesía,
la tranquilidad y la paz de ver mis dedos saber donde buscar para decir lo que no se puede escribir ni nombrar, pero intentar...
Para cerrar la noche yo,
esta que soy más allá de mí, sin haberlo pensando tanto, sin haberlo pensado nada,
para cerrar la noche, no hay película más que realidad,
no hay música, ni guitarra, ni palabras, ni silencios eternos,
solo yo, la que fui y la que soy, la que no sé que seré, la incierta e inesperada que resiste e insiste no sé como ni sé donde, pero permanece a la espera para salir a patear todo,
todo lo que se supone, todo lo que se espera que sea, todo lo que no es pero parece,
todo...
Para cerrar la noche, las palabras y sus silencios,
sus laberintos y mis claves,
un viejo lugar al que hace años que olvido pero sigue allí existiendo, esperando, aguardando este momento, resistiendo, insistiendo, con tanta fuerza y poder que me sorprende poder olvidar con tanta facilidad...
Qué poderosa es la anestesia diaria y diurna, que poderosas que son las imágenes ajenas que nos hipnotizan, idiotizan, adormecen
que poderosas las falacias hechas mentiras con las que convivimos día a día,
yo soy esta, no soy otra, no estoy en ningún otro lugar,
no podrás verme, ni encontrarme, incluso si lo intentás,
estoy perdida en mi propio laberinto, casi como cualquiera,
y no hay nada que puedas hacer, desde acá resisto, insisto, persisto,
puedo salir cuando quiera, pero acá volveré,
este es mi hogar...
mi piano, mis notas, mi voz...
Para cerrar la noche otra vez la vieja nostalgia de no ser lo que soy, y de ser lo que no soy,
esos juegos de palabras sin sentido, que lo explican todo en un suspiro,
para cerrar la noche...
Se escapa alguna bocanada de aire fresco en medio de la nostalgia y el lamento,
sé que nadie leerá esto, y esa impunidad me impulsa,
no importa lo que diga, no importa lo que calle,
solo importa escribir lo que sea, para no pensar, o para pensar olvidando...
Esto ya pasó, no es nuevo, vuelve a pasar,
como una canción que volvés a escuchar una y otra vez, porque te gusta,
o porque le gusta a alguien más,
para cerrar la noche,
la melodía que hace tiempo he olvidado que aprendí a hacer con mis palabras,
la melodía de mí poesía,
la tranquilidad y la paz de ver mis dedos saber donde buscar para decir lo que no se puede escribir ni nombrar, pero intentar...
Para cerrar la noche yo,
esta que soy más allá de mí, sin haberlo pensando tanto, sin haberlo pensado nada,
para cerrar la noche, no hay película más que realidad,
no hay música, ni guitarra, ni palabras, ni silencios eternos,
solo yo, la que fui y la que soy, la que no sé que seré, la incierta e inesperada que resiste e insiste no sé como ni sé donde, pero permanece a la espera para salir a patear todo,
todo lo que se supone, todo lo que se espera que sea, todo lo que no es pero parece,
todo...
Para cerrar la noche, las palabras y sus silencios,
sus laberintos y mis claves,
un viejo lugar al que hace años que olvido pero sigue allí existiendo, esperando, aguardando este momento, resistiendo, insistiendo, con tanta fuerza y poder que me sorprende poder olvidar con tanta facilidad...
Qué poderosa es la anestesia diaria y diurna, que poderosas que son las imágenes ajenas que nos hipnotizan, idiotizan, adormecen
que poderosas las falacias hechas mentiras con las que convivimos día a día,
yo soy esta, no soy otra, no estoy en ningún otro lugar,
no podrás verme, ni encontrarme, incluso si lo intentás,
estoy perdida en mi propio laberinto, casi como cualquiera,
y no hay nada que puedas hacer, desde acá resisto, insisto, persisto,
puedo salir cuando quiera, pero acá volveré,
este es mi hogar...
Cuanto tiempo pasó, y pasa...
La vida siguió y no quise detenerme a escribir,
hoy vuelvo a escribir acá, donde alguna vez estuve,
hoy, ahora, en este irrepetible instante, parece que acá me quedé,
que acá me detuve, porque todo lo que dije alguna vez es tan presente,
y las lágrimas se reeditaron, y las palabras también,
aún voy buscando encontrarme,
encontrar las palabras que busco, aunque sé que no existen, que no están,
como yo que no estoy por ningún lado,
y me pregunto, dónde habrá ido a parar el tiempo que compartimos, y el que no,
las frases ciertas y comprendidas, y las que no,
lo que callamos, lo que dijimos,
dónde estará el amor que sentimos,
dónde estaré yo, en medio de este laberinto de ideas y emociones, de tiempos vacíos, y de pasiones desapasionadas, vacías, vaciadas...
La rutina es un enemigo más poderoso de lo que esperaba, y no encuentro los utensilios para lidiar con ella, solo tengo palabras...
Palabras es lo único que siempre tuve, y tendré,
no sé si se puede tener algo más...
Y la gente nunca es lo que parece,
algunos podrán decir de mí que soy rencorosa,
pero yo le llamo memoria a algunas cosas,
no olvido el amor, ni el olvido,
no olvido la ayuda ni la indiferencia,
no olvido...
Duele recordar tanto, duele saber,
ese es un camino que no he elegido, diría más bien que ese camino me eligió a mí,
ya no puedo hacerme la estúpida con algunas cosas,
ha pasado mucho tiempo, y algo debo de haber aprendido, y sino tendré aún que aprender...
Cuanto silencio
La vida siguió y no quise detenerme a escribir,
hoy vuelvo a escribir acá, donde alguna vez estuve,
hoy, ahora, en este irrepetible instante, parece que acá me quedé,
que acá me detuve, porque todo lo que dije alguna vez es tan presente,
y las lágrimas se reeditaron, y las palabras también,
aún voy buscando encontrarme,
encontrar las palabras que busco, aunque sé que no existen, que no están,
como yo que no estoy por ningún lado,
y me pregunto, dónde habrá ido a parar el tiempo que compartimos, y el que no,
las frases ciertas y comprendidas, y las que no,
lo que callamos, lo que dijimos,
dónde estará el amor que sentimos,
dónde estaré yo, en medio de este laberinto de ideas y emociones, de tiempos vacíos, y de pasiones desapasionadas, vacías, vaciadas...
La rutina es un enemigo más poderoso de lo que esperaba, y no encuentro los utensilios para lidiar con ella, solo tengo palabras...
Palabras es lo único que siempre tuve, y tendré,
no sé si se puede tener algo más...
Y la gente nunca es lo que parece,
algunos podrán decir de mí que soy rencorosa,
pero yo le llamo memoria a algunas cosas,
no olvido el amor, ni el olvido,
no olvido la ayuda ni la indiferencia,
no olvido...
Duele recordar tanto, duele saber,
ese es un camino que no he elegido, diría más bien que ese camino me eligió a mí,
ya no puedo hacerme la estúpida con algunas cosas,
ha pasado mucho tiempo, y algo debo de haber aprendido, y sino tendré aún que aprender...
Cuanto silencio
Te acordás cuando nos reíamos?
Te acordás cuando todo era sencillo, pero cierto?
te acordás?
Te acordás cuando solo era suficiente estar juntos?
Ahora ya nada alcanza, ni las risas, ni el silencio, ni los llantos o los lamentos...
Dar sin recibir es una fantochada, todos necesitamos recibir, todos necesitamos sentir que nos aman, con mayor o menor frecuencia, y la vida pasa,
las risas y las lágrimas, pasan
pasan, y esto también,
pasará como pasó el deseo, pasará como pasó el amor,
pasará como pasan los días y la noches con y sin luna,
pasará, todo pasa, todo queda,
al final la vida sigue igual...
Te acordás cuando todo era sencillo, pero cierto?
te acordás?
Te acordás cuando solo era suficiente estar juntos?
Ahora ya nada alcanza, ni las risas, ni el silencio, ni los llantos o los lamentos...
Dar sin recibir es una fantochada, todos necesitamos recibir, todos necesitamos sentir que nos aman, con mayor o menor frecuencia, y la vida pasa,
las risas y las lágrimas, pasan
pasan, y esto también,
pasará como pasó el deseo, pasará como pasó el amor,
pasará como pasan los días y la noches con y sin luna,
pasará, todo pasa, todo queda,
al final la vida sigue igual...
martes, 11 de octubre de 2011
De este lado, el nuevo lado, volver...
Volver a escribir aca, volver a sentir con vos,
volver a volver a mí...
Y qué decir entonces?
Qué decir ahora?...
De este lado vuelvo a ver tus ojos, y a mirarme en ellos,
de este lado vuelvo a escribir, a creer, a soñar otra vez con vos,
otra vez con vos...
Repite y suspira mi poesía,
como repetí algunas veces esa plegaria,
hoy estoy aca,
nuevo lugar? nueva forma de estar?
de seguir, de creer, de soñar, de vivir?
De este lado y con vos, aún así algo cambió en mí,
debo creerme, me repito para convencerme,
de este lado pero conmigo,
volver a ver, a ser, a estar, a creer, a soñar...
De este lado sin responder preguntas,
o palabras que vencieron,
volvió a nacer la flor con todo su color,
volvió a soplar el viento,
volvió la tormenta, y la calma,
volvieron todos mis miedos, y algunos lamentos,
pero aún estoy en otro lado,
con vos de este lado,
conmigo,
suspiro, y vuelvo a susurrar alguna plegaria, algún deseo imposible ya de acallar...
Volviste con mil palabras, o tan solo unas cuantas,
suficientes para mí, para mi alma,
volviste en un suspiro,
y el mundo volvió a girar,
y el corazón a latir,
volviste, y no lo pude creer,
comienzo a hacerlo,
volviste y volví,
volvimos,
para quedarnos?
para permanecer?
para ser?
para derramar alguna otra rima con tu nombre escondido en el laberinto de mi poesía?
Ahora los dos estamos de este lado,
queriendo creer que va a ser,
queriendo crear, soñar, amar,
volver...
Y si no alcanza?
y si no es suficiente el amor?
...
Bastarán otra vez mis palabras entonces?
Callaré mis temores,
no sé si sé perdonar,
no sé si sé volver,
no sé, pero hoy después de algunos meses vuelvo a escribirme,
algo cambió, algo tiene que seguir siendo diferente,
algunas cosas son para siempre,
extrañé tu calor a mi lado,
tu mirada,
tus silencios y cada ausencia,
me extrañé a mí,
me voy encontrando,
intento no asustarme, pero no siempre es posible,
esto está ocurriendo ya,
esto ya ha ocurrido,
empiezo a verlo y no sé que hacer,
no puedo detenerlo,
no quiero detenerlo,
quiero dejarme ir con vos,
quiero creer en esto, de este lado,
había entonces un lado más,
este lado...
Porque ya nada será lo que era,
porque ya no seré la que fuí,
escribo esta poesía hoy aca,
porque aún busco en las palabras alguna forma de decir lo que siento, lo que pasa, lo que será y lo que es,
escucho soplar al viento otra vez,
pero la flor nació,
y vos estás de nuevo aquí,
junto a mí,
qué será de esto que renace, solo porque siempre siguió allí...
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