jueves, 23 de diciembre de 2010

Mi Piano

Y entonces ví el piano, mi viejo y desafinado piano,
con sus teclas duras, y sus notas disminuídas por el peso de su antiguo clavijero,
y ví el piano...

Supe que solo se trataba de oler su vieja funda, con el perfume de la casa de mi abuela,
que lo conserva porque el tiempo es sabio,
o quizás solo huele a humedad,
supe entonces que solo se trataba de hacer sonar sus notas de nuevo,
sus desafinadas notas,
como ahora puedo estar tocando alguna melodía con éste teclado,
y lo abrí...

Y allí estaban, todas las teclas, como la última vez,
y sonaron sus notas, intentando algúna "Para Elisa" posible,
como siempre...
Mi dedos intentando recordar lo que nunca se olvida y nadie sabe como se aprende...

Y sonaron hasta hace un momento,
y hasta hace otros momentos me hallaba perdida en este cotidiano lugar,
pero la banqueta hablaba tapada por una bolsa,
y el viejo piano sonaba sin sonar...

Entonces se develó el misterio, y se desveló mi deseo,
volver a escuchar esa melodía, volver a escucharme, porque la llevo dentro,
dentro de mí, y dentro de ese viejo piano,
casi no puedo intentar el silencio,
suenan en mi mente, suenan lentamente,
y entonces puedo dejarme llevar y olvidar todo,
y pensar diferente,
ser diferente,
y hacer sonar algunas notas, esas notas, que por algún motivo quedaron grabadas en ese piano,
que tanto se puede decir que casi las toca solo,
no será que todos somos un poco desafinados,
un poco viejos,
un poco duros...

Mi piano...

...

sábado, 23 de octubre de 2010

Siempre me quise ir

Me quiero ir de aca,
me quiero ir ahora,
y permanezco escribiendo,
una forma de huir permaneciendo,
esperando,
tratando de no esperar...

Me quiero ir, pero te espero,
me quiero ir, pero me sufro,
me quiero ir, pero me contengo,
no tengo a nadie más...

Me siento encerrada,
pero lo sé, soy mi propio encierro,
mi propio verdugo y mi único salvador,
será que ya me olvidé como jugar a vivir,
y tengo miedo a salir,
a caer, y a reír...
Tengo miedo a partir,
porque aún no sé a donde ir,
a dónde va mi vida esta tarde,
a dónde gira el mundo esta noche,
si yo estoy sola, no importa donde,
no importa qué,
no sé como estar,
no sé como partir,
permanecer sin poder,
y querer,
extraño algo más que esto,
extraño lo que no puede ser,
extraño la emoción de saber, de querer,
de poder,
de escribir extraño hasta las ganas,
no sé qué decir, ni cómo, ni donde,
escribo igual,
y sigo igual,
y hiero igual,
y no quiero hacerlo, pero me duele,
me duele tu ausencia,
y mi ausencia,
me duele la distancia que nos distancia y nos acerca,
me duelen las contradicciones,
las cosas no dichas, las sí dichas,
me duelen los conflictos, las peleas, las reconciliaciones,
me duele esta historia,
me duele este amor,
me duele este alma,
me duele y no sé partir,
me quiero ir de acá,
siempre me quise ir...

Esa nostalgia

Si tan solo pudiera sacar de mí toda esta pena que me llena...

Porque qué es lo que nos está pasando?
qué es lo que brota sin que podamos hacer nada?
Dolor, nostalgia acaso?
Nostalgia de esos tiempos en que todo era distinto,
nostalgia de esos días donde todo sería diferente,
mágico...
Se escapó,
se desvaneció en la penumbra de un deseo hecho sueño porque no lo supimos hacer realidad,
temores viejos y añejos,
temores absurdos,
demasiada realidad, demasiado pensamiento,
donde debe de reinar la pasió absurda y poética,
demasiada razón...

Y por eso hoy escribo esta poesía que nace solitaria y triste desde este hueco de tiempo en que algunas cosas descansan y otras comienzan a revolverse de nuevo,
parece que crujen las olas en el mar,
y sopla el viento en mi alma,
llena de lágrimas por algunos instantes mis ojos, esta sensación tan onda de vos...

Se me escapa el pasado,
se me escapa en sus ojos y en sus versos olvidados,
debí escribir entonces, hoy ya es tarde,
mi espíritu no ya no late tan claro...
Se me escapan los instantes,
se me escaparon otra vez tus ojos,
se me escapa la vida,
y me alcanzará la noche a su lado,
y a un lado del silencio, el camino que no recorrí,
los poemas no escritos,
y los besos que no dí...

Ya no sabré retornar después de esto,
eso temo,
eso creo,
eso quiero,
quiero olvidar y olvidarme,
quizás entonces esa nostagia se apiade a avandonarme...

domingo, 12 de septiembre de 2010

Ya no importa

Y soy libre,
vuelvo a respirar,
mi alma finalmente puede oír tu voz, y volver a sentir la magia de saber que estoy viva...

Porque a pesar de todo, y de lo que sea, estás ahí,
y puedo oír tu voz,
tus palabras aún me encuentran,
y escucho nacer tu voz en mi cuerpo,
y entonces puedo saber que nada se movió un milímetro,
que todo está exactamente en su lugar,
que aún estás exactamente donde tenés que estar...

Y así son las cosas,
aún parece increíble poder sentir esto hoy, ahora,
hace una hora,
aún parece increíble,
día gris,
pero todo cobra vida,
tus palabras nacen en mi alma,
qué hubiera hecho todo este tiempo si no te tuviera,
qué hubiera hecho sin vos,
sin tu voz...

No sé si alguna vez pude o podré seguir tus consejos,
no sé si sos ese ángel bajando del cielo,
pero sé que aún te oigo,
y vuelvo a sentir mi sangre correr, mi corazón latir,
mi alma sentir,
en un instante miro el cielo, y vuelvo a ver el cielo,
cuánto tiempo estuve dormida,
cuántos años estuve cegada,
sorda enmudecida,
y hoy puedo escucharte y sentir esta emoción que no puedo describir, ni detener,
esta emoción que no logro transcribir,
las palabras no consiguen ordenarse en este caos, y ya no importa,
trato, sigo intentando,
y ya no importa,
porque ahora sé, volví a enterarme, a redescubrir que puedo escucharte,
que aún te escucho,
que no estoy sola,
que estás ahí,
que nunca te fuiste,
y que no importa que pase,
no importa lo que sea que pase,
puedo oír tu voz,
y es como escuchar mi voz,
es como revivir,
renacer,
y saber que no importa cuánto dure la tristeza, un día se irá,
y cada cosa volverá a ocupar su lugar,
un día despertarás y todo volverá a ser como era,
y vos vas a estar exactamente donde deberías,
y no podés vivir en tus reproches,
asique dejalo ir, no mires atrás, no dejes que te venzan,
y terminá con la tierra de las promesas rotas...

Aún no puedo creer la emoción de saber que estabas ahí,
justo ahí,
y yo estoy acá, justo acá,
mi alma aún puede oír tu voz,
sentir tu voz,
y entender esas palabras que trascienden,
porque son más que palabras,
como si bajaran de los cielos,
como si la fé estuviera ahí donde ya no me acordaba de buscarla,
y es entonces que ya no importa si mis palabras riman, o no,
si entedés algo o no,
ya no importa,
todo terminó, y acaba de empezar,
realmente quiero creer,
nunca estuve sola,
siempre estuviste acá...

lunes, 23 de agosto de 2010

Promesa

Como escribir sobre vos después de tanto tiempo...

Han pasado tantos años...
Ha pasado algún tiempo que no te escribo,
vale por todos esos tiempos que solo sobre vos pude escrbir,
sobre vos si es que existe lo individual,
sobre vos si es que el mundo es como nos dicen que es,
sino simplemente sobre el amor, los sueños, las pasiones, las emociones,
las rimas, los versos, la poesía, las canciones, los acordes,
las plegarias...
Vos me enseñaste, si es que existe tal cosa, todo lo que sé al respecto,
vos me hiciste escribir,
me hiciste nacer después de nacer,
cantar, gritar, reír, llorar,
porque llorar lloré de verdad una vez...

Y ahora después de tanto tiempo,
se revuelven las poesías en mis viejos cuadernos,
los silencios gritan,
las palabras bailan,
y yo, yo no sé que hacer,
no sé escrbir sobre vos,
no sé escrbir...

Quizás ahora vuelva a aprender,
ahora que volves quizás vuelva a aprender todo lo que alguna vez aprendí,
y ahora las promesas cobran sentido,
las promesas se hacen para ser cumplidas,
y así será,
con la ayuda del destino y la apuesta de la locura,
lo que nos enseñan que es loco,
lo que aprendía también,
pero una promesa es una promesa,
y quizás eso es todo lo que hoy pueda escribirte,
aunque la anestecia haya actuado durante tanto tiempo,
sé, sigo sabiendo, y lo supe todo este tiempo,
una promesa se hace para ser cumplida...
y así será, allí estaré,
allí estarás,
así será,
como lo soñé una vez quizás, pero diferente,
así será,
como el destino lo decida,
y no habrá después,
como no lo hubo entonces,
las promesas se hacen para ser cumplidas,
vos lo dijiste, pasado, como nos enseñan, o eterno presente,
como decimos,
somos las promesas que hacemos,
y las plegarias que decimos...

viernes, 20 de agosto de 2010

No olvidar

Y qué hacer ahora?
la pregunta no hecha,
la respuesta entre las palabras,
el enigma,
el laverinto,
la incógnita, y la adivinanza,
qué hacer ahora?
De nuevo, qué es lo correcto?
hacer lo que siento?
hacer lo que quiero?
la dicotomía,
el dolor,
la angustia,
cómo se calman realmente?
las cosas son como ella las dice o cómo yo las siento? o es lo mismo?

Lo dicho está dicho, y eso es cierto,
no importa el ahora,
importa el ayer, y el día anterior,
eso también cuenta,
los silencios anunciados,
las sentencias temidas,
el temor al final...
Y se escaparon las rimas, porque por unos instantes al menos todo es nervios,
se disipa el dolor, se desvanecen los temores,
y resurge el deseo, los sueños, las esperanzas,
cae la poesía y se desparrama en el suelo,
solo quedan pedazos,
y parece que todo se desvanece, pero está ahí,
todo está ahí, esperando a volver a comenzar...
Esta es la parte buena,
esta es la parte bella,
pero conozco la contracara de la moneda,
y quizás la respuesta que busco se trata de no olvidar,
lo que viene, lo que espera al día siguiente,
no olvidar,
quién soy, qué quiero,
como siento,
no olvidar,
aunque tenga que olvidarte,
aunque tenga que sangrarte,
y aunque vuelvan a quemar las palabras, los silencios,
los días, las horas, y cada lamento,
no olvidar...

Queman

Cómo se hace?
Cúantas veces me lo habré preguntado?
Queman las palabras,
queman los silencios,
queman las distancias,
los suspiros y los lamentos,
quema el pasado,
las canciones,
cada momento,
queman las ilusiones,
arden por dentro,
y necesito gritar,
gritar y salir corriendo,
necesito olvidar,
borrar y seguir viviendo,
cómo se hace?
y cuántas veces me lo habré preguntado?
y cuántas veces me lo he de preguntar aún?
Es el final?
no quiero saberlo, no quiero averiguarlo,
no debo pensar en eso,
no estoy lista,
no es suficiente,
duele mi grito,
duele tu nombre,
duele no pensar, y pensar,
y dejarlo a un lado y volverlo a recordar,
duele la poesía,
duele la música,
duele la última partida,
duelen los días, y las horas, y los minutos,
queman las fotos,
arden las rimas...

Datos personales